Las renovables liderarán la transición energética, según el WEC

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El Consejo Mundial de Energía (World Energy Council, WEC) ha publicado su informe World Energy Issues Monitor 2018: “Perspectivas sobre la Gran Transición Energética”, en el que analiza los problemas críticos que afectan el sistema energético, proporciona nueve mapas mundiales, seis regionales y 38 nacionales.

Según el documento, los líderes energéticos de 95 países consideran que el despegue de las energías renovables es uno de los hechos que más impacto tendrán en el sector. Las últimas subastas evidenciaron en distintos países que las energías renovables, principalmente la solar fotovoltaica, ya compiten sin subsidios con los precios de las fuentes fósiles.

Por ello, ante el descenso de los precios de las energías limpias, personalidades políticas, académicas y empresariales de la industria prevén una gran transición energética que exigirá, grandes desafíos entre los que predomina el rediseño del mercado eléctrico, que se encuentra actualmente en un momento de gran incertidumbre.

El segundo tema clave mencionado en la encuesta que se realiza a más de 1.200 líderes de energía en 95 países es el uso de tecnología Blockchain y la digitalización, unido al alto grado de incertidumbre sobre el efecto que tendrá en los mercados.

En tercer lugar, se habla del almacenamiento eléctrico de energía.

La definición del Consejo de una transición energética robusta (es decir, oportuna, bien gestionada y global) refleja el desafío de equilibrar la seguridad energética, la equidad energética y la sostenibilidad medioambiental. Equilibrar estos tres objetivos constituye un “trilema político” y es la base de la prosperidad y la competitividad a largo plazo de los países individuales.

Resulta sorprendente que, en el apartado de la equidad energética, el acceso a la energía y la asequibilidad no se consideran una prioridad de acción global urgente. Según los últimos datos publicados por el Banco Mundial, el 100 % de las personas de altos ingresos tienen acceso a la electricidad, frente al 35 % de las de bajos ingresos.

Sin embargo, en la etapa actual de la transición, las preocupaciones se centran mucho más en el impacto de los subsidios y los precios de la electricidad a medida que se añaden nuevas tecnologías y los recursos energéticos tradicionales y nuevos redefinen su espacio en la economía energética global.