Solar con baterías de litio para electrificar Honduras

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“Cambio social y protección del medioambiente combinados en un modelo de negocio con un gran potencial de futuro”. Así define su actividad un consorcio germano-hondureño creado para llevar el progreso sostenible a América Central con la ayuda de las energías renovables. Y con la participación activa de la población local.

 “Los alcaldes de otras comunidades están preocupados si el corte de electricidad dura 43 horas. No hemos tenido electricidad en 43 años”, afirma Antonio Villalta, el alcalde de la comunidad Juan Francisco Bulnes, que no quiso esperar más a la ampliación de red eléctrica pública que se promete desde hace años. Más del 70% de la población de su región no ha tenido nunca acceso a la electricidad.

 La comunidad de Juan Francisco Bulnes dijo basta y se ha embarcado en un proyecto piloto: En el ayuntamiento se instaló un sistema solar con baterías de litio, inicialmente a una fracción del costo total. Se amortiza con el ahorro de costes de la menor utilización del generador. Este modelo de contratación se llama “Pague a medida que ahorra” y promete lo que la gente en las muchas regiones fuera de la red y fuera de la red del país quiere: Una fuente de alimentación fiable las 24 horas del día, sin necesidad de una costosa financiación anticipada.

 Un equipo fuerte

 Hasta la fecha, el consorcio ha llevado a cabo un total de cinco proyectos solares, cada uno de los cuales desempeña un papel específico. Por el lado hondureño, Ayuda en Acción e IBS han estado cooperando durante varios años. La primera es una ONG española con sede en Madrid y 22 oficinas en todo el mundo. La organización trabaja en temas como la lucha contra la pobreza, la desigualdad y el cambio climático, dirigidos principalmente a niños, jóvenes y mujeres. Por su parte, IBS, como instalador de diversas tecnologías ambientales, apoya al equipo hondureño de Ayuda en Acción en la ejecución técnica de los proyectos. Al mismo tiempo, IBS representa a la empresa alemana BOS. El fabricante de soluciones de acumuladores solares de Neu-Ulm tiene como objetivo generar beneficios para las personas, el medio ambiente y las empresas a través de sus productos. El lema: People, Planet, Profit.

 La Agencia Alemana de Energía GmbH (dena) apoya el proyecto con el fin de contribuir aa la consecución de los objetivos de la política energética y climática.

 Pequeño comienzo, gran entusiasmo

 Los sistemas instalados fueron financiados por el programa de Soluciones de Energía Renovable (RES) de dena. Además de dos sistemas en los ayuntamientos de Juan Francisco Bulnes y el municipio de Santa Fe, Colón, tres hoteles de las Islas de la Bahía de Honduras participaron en el programa piloto. Cada uno de los sistemas todo-en-uno llamados HS business 10 de BOS AG tiene 10240 Wh de almacenamiento de litio y la electrónica solar necesaria, como un inversor/cargador de 5 kVA y dos reguladores de carga MPPT. Valió la pena: “Nuestra entrada en el proyecto de energía solar fue una de las mejores decisiones empresariales que tomamos”, explica entusiasmado el capitán Brian Rowland. Hasta hace poco, el propietario del Complejo Turístico Fin del Mundo en Guanaja dependía de su generador, pero ahora el sistema solar se hace cargo de casi todo el suministro de energía del hotel.

Más que solo electrificación

 Pero los iniciadores del proyecto no solo están interesados en la electrificación. Están interesados en un cambio social sostenible e integrador. Por ello, parte del dinero que reciben se destina a otras medidas, como mejora de escuelas, centros de salud o cursos de educación ambiental. Después de todo, son las propias comunidades las que deciden qué es lo que se necesita con más urgencia. “La inclusión de la energía como un vínculo de intereses comunes es una herramienta estratégica para revitalizar la economía local y un detonante psicosocial que une a empresas, municipios y comunidades en una visión común del desarrollo”, explica Roberto Bussi, jefe de la oficina de Ayuda en Acción en Honduras. “El principio de inclusión permite a las personas sentirse parte de la solución y, como tal, ser corresponsables de la atención básica en los centros de salud y de la iluminación en las escuelas.

Ya se han realizado los primeros pedidos independientes. Junto con la Embajada de Alemania en Tegucigalpa, la Fundación Islas de la Bahía instalará un sistema para su estación de iguanas en la isla de Útila. Y también las comunidades están dando los siguientes pasos: Después de los ayuntamientos, se electrificarán las escuelas. Antonio Villalta está encantado: “Sería excelente que este modelo pudiera extenderse a las demás instituciones”.

 A largo plazo, los planes van mucho más allá de los proyectos individuales: el consorcio pretende expandir sus actividades al mercado centroamericano. Esto no solo implicará proyectos de electrificación, sino que también el tratamiento de aguas y la gestión de residuos están planificados por los socios hondureños. La oferta está dirigida tanto a pueblos enteros como a clientes comerciales. A corto plazo, los socios del consorcio financiarán otros proyectos piloto con capital propio; a medio plazo, buscan inversores interesados en combinar la eficiencia económica con beneficios sociales y ecológicos.