Colombia expone la situación de la energía solar en la Cumbre del BNEF

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En la cumbre del BNEF celebrada esta semana en Nueva York, el editor de pv magazine, Eckhart Gouras, se reunió con el Ministro de Minas y Energía de Colombia, Diego Mesa, para hablar del estado de la energía solar en este importante mercado sudamericano.

Inmediatamente quedó claro que el mercado está experimentando una gran aceleración. Según Mesa, el país ha instalado 710 MW de energía solar fotovoltaica hasta la fecha, la mayoría de los cuales son sistemas solares conectados a la red. Esta cifra es sustancialmente superior a la capacidad fotovoltaica acumulada en el país a finales del año pasado.

Mesa relató la historia de la adopción de la energía solar fotovoltaica en su país, que se inició en 2014 con una legislación para promover las energías renovables. Sin embargo, se necesitaron otros cuatro años para que surgieran las políticas e incentivos adecuados. En consecuencia, en 2018 el país solo contaba con una instalación fotovoltaica significativa con una capacidad de 18 MW. Según Mesa, esto representó un desajuste bastante grande para la mayor competitividad de la energía solar fotovoltaica en 2018, especialmente a la luz de la excepcional irradiación de Colombia, alrededor del 60% más alta que el promedio mundial.

Un entorno mejor

Con un entorno político que ha mejorado, que incluye atractivos incentivos fiscales, las tres subastas públicas del país han sido un éxito. Se han adjudicado 2.800 MW de energías renovables en estas subastas, lo que ha fomentado un aumento de las principales instalaciones fotovoltaicas en el país. Según Mesa, «cada dos semanas estoy inaugurando plantas solares». La italiana Enel Green Power está a la cabeza y el mayor proyecto solar de Colombia hasta la fecha acaba de conectarse a la red nacional hace seis semanas. Desarrollado y propiedad de Enel Green Power, este parque solar en Alaloma cuenta con 187 MW de capacidad de energía limpia, más de lo que Colombia había instalado acumulativamente en energía fotovoltaica a finales del año pasado, según las estadísticas más recientes publicadas por la Agencia Internacional de Energías Renovables.

Enel ya había levantado la liebre en 2019 con la construcción de una central fotovoltaica de 87 MW en El Paso, que también se encuentra en el departamento del Cesar. Los fabricantes chinos de primer nivel de energía fotovoltaica y almacenamiento de baterías, Canadian Solar y Trina Solar, también han encabezado el mercado, con Trina desarrollando 100 MW de activos fotovoltaicos, que posteriormente vendió a la empresa de servicios públicos colombiana Isagen. El fondo canadiense Brookfield es ahora el principal propietario de estos 100 MW, de los cuales 60 MW ya están en funcionamiento. Otros 40 MW entrarán en funcionamiento este trimestre.

La «autogeneración» o el autoconsumo es otro modelo de negocio popular, especialmente en el sector del petróleo y el gas del país. Como reveló el Ministro, «mañana voy al departamento de Casanara, que es tradicionalmente una región productora de petróleo y gas, y vamos a inaugurar un parque solar en uno de los lugares de subasta de una de las empresas de petróleo y gas. Son sólo unos 7 MW. Es un buen tamaño para la autogeneración». Mesa también menciona otras dos plantas de este tipo, una inaugurada a finales del año pasado (61 MW) y otra en 2020 (25 MW).

Y justo el mes pasado el país comenzó la construcción de la mayor central fotovoltaica de Sudamérica, excluyendo el mercado brasileño. Enel Green Power también está detrás de este proyecto y esta planta de 500 MW debería estar terminada a finales de este año, entregando energía a la red colombiana a principios del año que viene. Mesa prevé que los precios sigan bajando en las subastas públicas del país, y menciona un rango de 0,025 a 0,027 dólares/kWh. Pero también espera «choques temporales» debido a las actuales limitaciones de la cadena de suministro de energía fotovoltaica.

Diversificación del mercado

Las subastas públicas seguirán siendo un instrumento político importante para establecer un mercado fotovoltaico sólido en Colombia, pero la aparición de subastas privadas ha servido para diversificar el mercado en general. Según Mesa, es necesaria una mayor acción legislativa para introducir más competencia en el incipiente mercado de la generación distribuida (GD) de Colombia y la energía solar distribuida en los tejados parece un mercado que Mesa está deseando desarrollar.

Las restricciones de la red han limitado aún más el crecimiento del mercado pero el plan de expansión de la transmisión del país aprobado en 2019 debería mejorar el ritmo de interconexión. La nueva capacidad de transmisión en tierra y mar adentro ayudará a llevar más energía renovable a los centros de carga del país y esto podría incluir capacidad de corriente continua de alto voltaje (HVDC) en un futuro no muy lejano.

Veremos un importante almacenamiento de baterías a escala de red incluso antes, como parte del plan de expansión de la transmisión del país. El otro fabricante chino de módulos de primer nivel mencionado, Canadian Solar, recibió un proyecto de almacenamiento en batería de 50 MW para la red como parte de una licitación el verano pasado y esta instalación de almacenamiento en batería independiente debería empezar a funcionar en junio del año que viene.

Así pues, aunque Colombia ha empezado tarde en el sector fotovoltaico mundial, podemos esperar mucha acción y más inversiones este año y en los siguientes. El emblemático proyecto de 500 MW de Enel Green Power en Guayepo contribuirá sin duda a situar a Colombia en el mapa de los actores mundiales del sector fotovoltaico, y el proyecto canadiense de 50 MW de almacenamiento en baterías podría marcar el inicio de más oportunidades de ESS en este mercado sudamericano.

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