Brasil: el estado de Mato Grosso quiere mantener la exención del ICMS para la GD

Share

El Gobierno del estado brasileño de Mato Grosso ha anunciado querer mantener la exención de la recaudación del Impuesto a la Circulación de Bienes y Servicios (ICMS) para el sector de producción de energía solar bajo el régimen de la generación distribuida durante los próximos cuatro años.

Según informa el mismo Gobierno en una nota, la propuesta se agregará al proyecto de ley 53/2019, que trata de la restitución de los incentivos fiscales, que será después sometida a la asamblea legislativa del estado.

“Esta es una tendencia dentro del Confaz [Consejo Nacional de Política Financiera] y ya contó con la presencia de los estados de Paraná y Santa Catarina, que han suspendido cualquier colección durante los próximos cuatro años, cuando se realizará una evaluación nacional importante, incluso con la Aneel” dijo el representante del Gobierno local Mauro Carvalho.

“La energía eléctrica es la segunda fuente de ingresos del estado y el parque de energía solar crece y se duplica cada año, y puede triplicarse en 2019,” agregó. “El estado no puede perder ingresos, por lo que tenemos que encontrar una manera justa y democrática para encontrar ese equilibrio”, concluyó.

Actualmente en Brasil solo los proyectos de potencia de hasta 1 MW tiene acceso a la exención del ICMS. Todos los estados del país, con la excepción de Paraná, está garantizando este beneficio fiscal. El estado de Mato Grosso la introdujo en diciembre de 2016.

Según un reciente informe de la consultora brasileña Greener, la generación distribuida de fuente solar podría establecer otro año récord en Brasil, ya que en el primer trimestre se instalaron nuevos sistemas con una capacidad total de 140,6 MW bajo el esquema de medición neta.

En su informe, además, Greener describe seis opciones que el regulador de electricidad, ANEEL, está considerando para el esquema de medición neta aplicada a sistemas solares con una capacidad de generación de hasta 5 MW. Entre las propuestas, solo una que es muy difícil que se adopte (etiquetada como alternativa cero) mantendría la tarifa actual, que se divide en partes constitutivas para compensar los diferentes costos asociados con el sistema fotovoltaico, incluidos el transporte, la distribución, la energía generada, los cargos y las pérdidas.

Las otras cinco propuestas prevén reducciones escalonadas en varias partes de la tarifa.