Blockchain podría solucionar la gestión de las energías renovables, pero aún quedan desafíos por resolver

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La tecnología Blockchain tiene el potencial de gestionar de manera significativa cómo se maneja la electricidad producida por las fuentes de generación distribuida, dice EY. Señala el uso de Blockchain de LO3 Energy en la ciudad de Nueva York como un ejemplo de cómo la tecnología ya está sacudiendo el sector energético. La compañía está utilizando Blockchain para facilitar el funcionamiento de una microrred virtual que conecta instalaciones fotovoltaicas en tejados residenciales de manera que los propietarios pueden vender electricidad a otros miembros de la microrred.

Sin embargo, la tecnología no está exenta de sus propios problemas. El principal inconveniente para las grandes compañías energéticas es que “las potenciales aplicaciones de Blockchain a menudo están diseñadas para reemplazar los sistemas y procesos heredados”, dice EY en su informe RECAI de mayo de 2018. A pesar de esto, el operador de red europeo TenneT ya está trabajando con el especialista en almacenamiento Sonnen para usar Blockchain como estabilizador de red.

Según EY la tecnología también podría cambiar radicalmente la forma en que se comercializa la energía renovable y distribuida, y señala su propio proyecto con Gasunie que usa Blockchain para ayudar a autenticar los certificados de energía verde. Pero EY también reconoce que la confianza del consumidor en Blockchain aún debe afianzarse. También apunta a la “paradoja” de usar una tecnología que tiene un gran consumo energético como es Blockchain para impulsar la absorción de energías renovables.

“Las empresas deben experimentar con Blockchain para comprender tanto el potencial que ya ofrece como el de nuevas aplicaciones”, dice EY en su informe RECAI. “Que la experimentación y la comprensión deben tener lugar en el más alto nivel de la empresa. No es suficiente que el contacto con Blockchain se produzca solo en el departamento de IT”.

 

En riesgo

“El sector de las energías renovables está en riesgo”, dice Ben Warren, Líder de Finanzas Corporativas de EY Global Power & Utilities. Pero el enfoque en los costos en los sectores solar y eólico es “pagar dividendos”, agrega, apuntando a los datos recientes de Bloomberg New Energy Finance (BNEF) que muestran que el costo global de electricidad (LCOE) nivelado ha disminuido a principios de 2018 en un 18 % frente al año pasado para el viento y solar hasta alcanzar los $ 70 / MWh y $ 55 / MWh, respectivamente.

Sin embargo, Warren señala la inquietante posibilidad de que India aplique un arancel del 70 % a las importaciones de módulos fotovoltaicos, así como el impacto que podría tener el impuesto del 30 % de Washington sobre las células y paneles solares importados en los empleos del sector fotovoltaico en Estados Unidos. Y el aumento de las tasas de interés también amenaza con exprimir las fuentes de capital asequible para los desarrolladores solares y eólicos. “Los financieros están anticipando tiempos más difíciles para los promotores que buscan financiar sus proyectos”, dice.

 

Tiempos difíciles

El sector de las energías renovables se ha beneficiado de la corriente constante de capital disponible para financiar proyectos desde la crisis financiera, en parte porque las medidas de flexibilización cuantitativa implementadas por los bancos centrales en todo el mundo han proporcionado a los prestamistas comerciales abundante liquidez. Las bajas tasas de interés también han alentado a los inversionistas institucionales a buscar proyectos de energía para obtener rendimientos.

“Los inversores y los bancos de financiación de proyectos están preparados para prestar antes y abandonar los mercados locales”, observa Warren. Sin embargo, ahora que esta era parece estar llegando a su fin, pueden comenzar a surgir nuevos enfoques de financiación. Señala a Macquarie Capital, que pronosticó recientemente que las agencias de crédito a la exportación podrían ser clave para poner en marcha proyectos en los próximos años, ya que ofrecen garantías contra préstamos, por lo que los bancos no tienen que tener tanto capital cuando otorgan préstamos a proyectos solares y eólicos.

Otro cambio es que los mayores productores mundiales de petróleo y gas han comenzado a invertir en energías renovables. Pero, a diferencia del pasado, donde muchas de esas incursiones en la energía solar y eólica fueron “apuestas especulativas” que en algunos casos fueron abandonadas, estas compañías ahora “parecen estar aquí para quedarse “, ya que el auge de los vehículos eléctricos y la respuesta global al cambio climático los han arrinconado.

EY destaca la reciente inversión de Shell en la promotora solar estadounidense Silicon Ranch, así como la compra por parte de BP de una participación en Lightsource Renewable Energy, como ejemplos de este cambio. También apunta a grandes planes de Total de Francia, Eni de Italia y Saudi Aramco, así como la decisión de Statoil de Noruega de cambiar su marca como Equinor, como una prueba más de que los mayores grupos energéticos del mundo están más comprometidos con las energías renovables que nunca.