Prometedor futuro de la solar en América Central

La potencia fotovoltaica instalada en América Central alcanzará los 1,5 gigavatios en 2018, según refleja el último informe de mercado de IHS Technology.
La consultora de mercados estima que Costa Rica, Panamá, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua está captando la atención de los desarrolladores internacionales fotovoltaicos. El pronóstico para este año es que América Central llegue a aumentar la capacidad solar instalada hasta 22 megavatios, cuando en 2013 apenas superaba los 6 megavatios. Para el año 2015 se espera un “salto espectacular”, cerrándose el ejercicio con 243 megavatios instalados en la región. Pero será en los siguientes tres años cuando el mercado solar viva su mayor apogeo, llegándose a superar los 1.500 megavatios.
El informe indica que la región cuenta actualmente con una cartera de proyectos de grandes centrales que ronda los 1,3 gigavatios, para la mitad de los cuales se habrían firmado contratos de compra venta de electricidad (PPA, por sus siglas en inglés). IHS espera que la cartera de proyectos continúe creciendo ahora que unas cuentas licitaciones han caldeado el mercado y “los desarrolladores están probando los caminos para acceder a oportunidades para nuevos proyectos”.
Mientras la región ya cuenta con un alto porcentaje de capacidad de generación renovable, IHS estima que la presencia de desarrolladores fotovoltaicos es todavía minimalista. “Cerca el 70 por ciento de la electricidad generada en América Central proviene de fuentes renovables, mayoritariamente hidráulica”, dice Josefin Berg, analista senior de demanda solar en IHS. Sin embargo, en los últimos años el incremento de la demanda energética ha provocado una mayor dependencia de combustibles fósiles importados, por lo que “para contrarrestarlo y evitar la futura volatilidad de los precios de la electricidad, los gobiernos han empezado a apoyar el desarrollo contralado de las renovables”, indica Berg.
El Salvador otorgó este año 94 megavatios en una licitación, lo que el informe califica de “hito solar” en América Central. La potencia a licitar era inicialmente menor, de 60 megavatios fotovoltaicos y 40 eólicos. Los gobiernos de Guatemala y Honduras también están presionando porque haya más proyectos de centrales solares a gran escala.
El desarrollo a largo plazo de la fotovoltaica y otras fuentes de generación depende en gran medida del Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC), un proyecto que pretende interconectar las redes de los seis países de la región. IHS indica que el pasado año las redes eléctricas se unieron a través de los 1.800 kilómetros de la línea de transmisión SIEPAC, lo que también mejorará la capacidad de la red para absorber un mayor volumen de potencia generadora renovable. No obstante, las normativas sobre fotovoltaica y el crecimiento de la demanda seguirá variando entre los diferentes países debido a las grandes diferencias que existen tanto en materia de regulación como en la estructura de los mercados energéticos.
La competencia de precios favorece a los proyectos a gran escala
Los gobiernos de El Salvador, Guatemala y Panamá están intentando añadir a su mix energético capacidad renovable asequible mediante el modelo de licitaciones. Los tres proyectos que resultaron adjudicatarios de la subasta de El Salvador lo hicieron a un precio de 102 y 123 hora por megavatio hora. Con el fin de ganar los precios de las ofertas, “los desarrolladores están planteando proyectos de potencia superior a 10 megavatios, dejando la capacidad adjudicada en manos de unas pocas empresas”, indica IHS refiriéndose explícitamente a que los 94 megavatios licitados en EL Salvador se adjudicaron a tan solo tres empresas.
También tres empresas ganaron la licitación de 85 megavatios en Guatemala, mientras que Panamá se encuentra ultimando los detalles de la próxima licitación, que se celebrará en octubre. No obstante, el tamaño promedio de los más de 20 proyectos que concurren a la subasta ronda los 24 megavatios. Honduras, por su parte, se ha abierto a más desarrolladores al permitir que se firmen PPA por una potencia total de 600 megavatios.
Sin embargo, la región no solamente está centrada en proyectos de grandes centrales. La fotovoltaica va poco a poco ganando terreno como fuente alternativa de generación en áreas con frecuentes apagones y donde la electricidad de respaldo procede de la cara generación diésel. Por ejemplo, en Costa y Honduras se han implementado esquemas de net-metering, lo cual podría impulsar el segmento de la fotovoltaica de pequeña escala. “Vemos un creciente interés en la fotovoltaica en propietarios de hoteles y locales comerciales. Un suministro eléctrico confiable y asequible significa una mejoría para el negocio”, dice Berg.(Edgard Meza)