El BID destina US$ 140 millones a apoyar energía sostenible y eficiencia energética en Argentina, El Salvador y Paraguay

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Argentina, El Salvador y Paraguay fomentarán a las pymes para que aumenten su inversión en energías renovables y eficiencia energética mediante un préstamo de US$100 millones (para Argentina) y dos de US$ 20 millones (para El Salvador y Paraguay, respectivamente) aprobados por el Banco Interamericano de Desarrollo.

En concreto, los préstamo financiarán pequeños proyectos de generación de energía renovable y también aquellos destinados a mejorar la eficiencia de procesos industriales, incluyendo el reemplazo de equipos y cogeneración.

“Una mayor eficiencia en el uso y producción de energía contribuirá a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y beneficiará a los consumidores finales de electricidad con más y mejor energía limpia a precios competitivos”, afirma en BID en su comunicado de prensa.

Las pymes argentinas, salvadoreñas y paraguayas enfrentan una serie de obstáculos que las impide invertir en energías renovables y eficiencia energética, siendo una de las más significativas el inadecuado acceso a financiamiento. Estas empresas también deben lidiar con costos transaccionales más elevados que los de empresas de mayor envergadura y, en muchos casos, carecen de las garantías apropiadas para cumplir con los requisitos bancarios.

En Argentina, el crédito a microemprendimientos y pymes representa solamente el 3% del producto interno bruto (PIB), a pesar de que estas compañías son responsables de al menos el 50 % del PIB y generan alrededor del 71 % del empleo total.

Además de este programa, el BID está apoyando a Argentina con US$ 3,6 millones en actividades de cooperación técnica para promover las inversiones de las pymes en eficiencia energética. Estas replicarán la estrategia del Seguro de Ahorro Energético del BID, considerado por el Laboratorio Global de Innovación para las Finanzas del Clima como uno de los instrumentos más prometedores para movilizar inversiones privadas hacia la eficiencia energética.

El proyecto será ejecutado por el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), una institución pública que ofrece crédito de mediano y largo plazo para la inversión productiva y el comercio exterior.

Por su parte, en Paraguay , las pymes representan el 97,1 % de las empresas y son responsables del 65,2 % del empleo. No obstante, debido a sus bajos niveles de inversión y escaso acceso al crédito, enfrentan dificultades para acceder a nuevas tecnologías e introducir modelos de negocios que mejoren su productividad.

Mientras que el programa beneficiará a compañías industriales que invierten en proyectos de eficiencia energética, la población general se verá favorecida por los impactos ambientales y económicos del programa, como menor consumo de leña, reducidas emisiones de gases de efecto invernadero y la creación de puestos de trabajo.

Además de este programa, el BID está apoyando a Paraguay con US$3 millones en actividades de cooperación técnica. Este apoyo busca promocionar las inversiones de las pymes en eficiencia energética, las cuales replicarán la estrategia del Seguro de Ahorro Energético del BID, respaldado por el Laboratorio Global de Innovación para las Finanzas del Clima , como uno de los instrumentos más prometedores para movilizar inversiones del sector privado hacia la eficiencia energética.

Finalmente, el préstamo concedido a El Salvador beneficiará a pymes en todos los sectores de la economía que tengan acceso nulo o limitado a crédito de largo plazo, indispensable para invertir en eficiencia energética. Se calcula que el programa, la primera línea de crédito de BANDESAL exclusivamente dedicada a promover inversiones en eficiencia energética, podría brindar apoyo a 494 pymes.

Los fondos para este crédito provienen del Fondo Verde para el Clima(Green Climate Fund o GCF) y serán ejecutados por el Banco de Desarrollo de El Salvador (BANDESAL).

El programa del préstamo estará complementado por una cooperación técnica no reembolsable de US$1,7 millones destinada a desarrollar mediciones de ahorros energéticos e instrumentos financieros de transferencia de riesgos para promover la estructuración de inversiones en eficiencia energética técnica y financieramente sólidas.

El financiamiento del BID tiene, en los tres casos, un plazo de 20 años, con un período de gracia de 5,5 años y una tasa de interés fija de 0,75.