El mundo puede cumplir con los objetivos de descarbonización y mitigación climática establecidos en el Acuerdo de París, según IRENA

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Transformación Energética Global: Una Hoja de Ruta para 2050, lanzado este martes durante el Diálogo sobre Transición Energética de Berlín (Alemania), también concluye que un aumento acumulativo de la inversión en el sistema energético en un 30 % para 2050 en favor de la energía renovable y la eficiencia energética puede crear más de 11 millones de empleos en el sector energético, compensando completamente las pérdidas en el segmento de combustibles fósiles.

La acción inmediata también reducirá la escala y el valor de los activos ociosos relacionados con la energía en el futuro. El estudio prevé hasta 11 billones de activos de energía ociosos hasta 2050 – un valor que puede doblarse si la acción sufre más retrasos.

“La energía renovable y la eficiencia energética constituyen la base de la solución mundial para las emisiones de CO2 relacionadas con la energía y pueden proporcionar más del 90 % de las reducciones de emisiones de CO2 relacionadas con la energía necesarias para mantener el aumento de la temperatura global en dos grados”, destacó el Director General de Irena, Adnan Z. Amin. “Si queremos descarbonizar la energía global con rapidez suficiente para evitar los impactos más severos del cambio climático, las energías renovables deben representar al menos dos tercios de la energía total para 2050.

La transformación no solo apoyará objetivos climáticos, sino también resultados sociales y económicos positivos en todo el mundo, sacando millones de la pobreza energética, aumentando la independencia energética y estimulando el crecimiento sostenible del empleo “, agregó Amin. “Hay una oportunidad para aumentar la inversión en tecnologías de bajo carbono y cambiar aún en nuestra generación el paradigma de desarrollo global – pasando de uno de escasez, desigualdad y competencia para uno de prosperidad compartida. Esa es una oportunidad que debemos aprovechar, adoptando políticas fuertes, movilizando capital e impulsando la innovación en todo el sistema energético “.

Los planes actuales de los gobiernos se sitúan por debajo de las necesidades de reducción de emisiones. En la trayectoria actual, el mundo agotaría su “presupuesto de carbono” (CO2) relacionado con la energía para 2oC en menos de 20 años, a pesar del continuo y fuerte crecimiento en las adiciones de capacidad renovable.

A finales de 2017, la capacidad de generación renovable global aumentó en 167 GW y alcanzó los 2.179 GW en todo el mundo, un crecimiento anual del 8,3%. Sin embargo, sin un aumento de escala, los combustibles fósiles como el petróleo, el gas natural y el carbón seguirían dominando el mix energético global hasta 2050. El análisis de Irena delinea un sistema energético en el que las energías renovables responden por dos tercios del consumo final total de energía y el 85 % de la generación de energía hasta 2050 – por encima del 18 % y el 25 %, respectivamente en la actualidad.

Para lograr esto, es necesaria una aceleración de al menos seis veces de la energía renovable, tanto a través del aumento de la electrificación del transporte y de los sistemas de calefacción, como del uso más directo de fuentes renovables. La electrificación y la energía renovable son los principales impulsores descritos en el informe, con la capacidad solar y eólica liderando la transformación de energía.