Powerchina quiere invertir en la solar en Brasil

Share

El gobierno del estado brasileño de Mato Grosso ha anunciado que Sepco1 Construções do Brasil Ltda., que es una filial del desarrollador chino de proyectos de energía hidroeléctrica, energía térmica, energía renovable e infraestructuras Powerchina, planea construir un número no especificado de plantas de energía solar a gran escala en la región en los próximos años.

La unidad del grupo chino, que ya tiene su sede en Vera, en el norte del estado, donde está construyendo una línea de transmisión que conecta las ciudades de Cláudia y Paranatinga, apunta a invertir alrededor de mil millones de BRL ($ 307 millones) en su primer parque solar en el estado, destacó el gobierno en su comunicado de prensa. No se proporcionaron más detalles técnicos y financieros sobre los proyectos.

El gobernador de Mato Grosso, Pedro Taques, enfatizó, sin embargo, que diferentes compañías chinas planean invertir alrededor de 5 mil millones de BRL (alrededor de $ 1,5 mil millones) en proyectos de energía solar y biomasa en el estado durante los próximos cinco años.

Una de estas es CED Prometheus, que a principios de febrero firmó un acuerdo con Taques para construir otro proyecto fotovoltaico de $ 300 millones en la prefectura de Chapada dos Guimarães. El objetivo de este parque solar es proporcionar energía a la industria local, dijo el gobierno estatal en ese momento, sin especificar si el proyecto participará en las subastas o venderá electricidad a través de PPA privados, una opción que aún es considerada poco viable por el sector solar brasileño.

Según Rodrigo Sauaia, presidente de la asociación solar brasileña ABSOLAR, todavía hay dos desafíos principales que impiden que el segmento privado de PPA para la energía solar vea su primer desarrollo: el primero es la competencia directa con proyectos de otras fuentes, como las antiguas plantas hidroeléctricas ya amortizadas, que pueden ofrecer precios más competitivos por ser antiguas y ya depreciadas. Un segundo factor es la dificultad de encontrar financiamiento para los PPAs, cuyos plazos en Brasil varían entre dos y cinco años. Este período de tiempo es extremadamente corto para el ciclo de inversión de una planta fotovoltaica.