Informes muestran que las naciones del G20 “dan largas” a la transición para la reducción de carbono

Un par de informes condenatorios publicados antes de la cumbre G20 en Hamburgo, Alemania, muestran que el apoyo económico a los combustibles fósiles entre las veinte mayores economías del planeta está socavando muchas iniciativas para reducir la emisión de gases carbónicos.

El informe “Marrón hacia verde” (Brown to Green) del banco mundial por la transparencia climática afirma que la transición de los países del G20 hacia los acuerdos de París está siendo demasiado lenta, mientras que otro informe, esta vez de Oil Change International, muestra que los gobiernos del G20 están financiando explícitamente el desastre climático.

Los autores del informe Oil Change International acusan al G20 de actuar “contradictoriamente” acerca del cambio climático.

El informe muestra que las naciones del G20 invierten más financiación pública en combustibles fósiles que en energías renovables.

A pesar de que la canciller alemana, Angela Merkel, insista en que el cambio climático estará en el corazón de la agenda del G20 cuando la cumbre comience el próximo 7 de julio, los datos muestran que entre 2013 y 2015 los países destinaron 71,8 mil millones de dólares estadounidenses de fondos públicos a proyectos relacionados con combustibles fósiles. En contra, solo 18,7 mil millones de dólares se destinaron a energías limpias como la eólica y la solar.

Japón resultó ser el más país dañino: su inversión en combustibles fósiles asciende a 16,5 mil millones, seis veces más de lo que destina a renovables. Incluso Alemania, líder en asuntos climáticos, invirtió 3,5 mil millones en proyectos con fósiles y solo 2,4 mil millones en renovables en ese mismo periodo de tiempo.

El informe Oil Change International lo han redactad un grupo de ONGs (incluyendo a Friends of the Earth U.S., Sierra Club y WWF Europa) y pretende recordar a los líderes de los países G20 que la meta clave de los Acuerdos de París era impedir que la temperatura global ascendiese más de dos grados Celsius antes de 2050. Según los datos actuales, parece ser que se están alejando bastante del objetivo.

Nicole Ghio de Sierra Club, uno de los grupos que ha participado en la redacción del informe, afirma que, en los Acuerdos de París, los países se comprometieron a adoptar medidas para reducir las emisiones de carbono de manera significativa, pero han actuado de manera totalmente contradictoria. “Es intolerable que ningún país siga invirtiendo fondos públicos en combustibles fósiles siendo que las energías limpias son económicamente accesibles y más rentables y sanas para las familias y comunidades de todo el planeta”.

Kate DeAngelis, de Friends of the Earth U. S., añade que las ONGs están decididas a que el cambio climático sea un tema primordial en la agenda del G20. “Tenemos que abordar este reto existencial; no podemos esperar a que la última persona del planeta se convenza de las evidencias científicas”.

Igual de duro fue el informe de Climate Transparency (Transparencia Climática). Aunque las economías de los G20 se han vuelto más eficientes y han empezado a reducir las emisiones, los cambios están resultando demasiado lentos para alcanzar lo acordado en País.

“Los países del G20 usan la energía de manera más eficiente y usan fuentes mas limpias, pero el consumo energético y las economías han crecido”, dijo Niklas Höhne de NewClimate Institute y coautor del informe. “El crecimiento de las emisiones de efecto invernadero es más lento, pero no se está reduciendo. Las renovables están al alza, pero el carbón y otros combustibles fósiles dominan aún el mix energético del G20”.

Las estadísticas publicadas en el informe muestran el dominio absoluto de los países del G20 en tecnologías con poca huella de carbono, con la responsabilidad que este conlleva:

  • El G20 cuenta con el 98 % de toda la capacidad eólica instalada, el 97 % de la capacidad solar instalada, y el 93 % de los vehículos eléctricos del mundo.
  • Rusia es una excepción: es la única nación del G20 donde la energía creada con fuentes limpias descendió desde 2009, mientras que China, Turquía, Reino Unido y Corea del Sur han experimentado el mayor crecimiento durante el mismo periodo.
  • Entre 1990 y 2014, las economías del G20 crecieron un 117 %, mientras que las emisiones de efecto invernadero solo aumentaron un 34 %.
  • Las emisiones de gas invernadero por cabeza no han aumentado en la mitad de las naciones del G20. Canadá, Arabia Saudí, Australia y Estados Unidos lideran las emisiones por habitante.
  • El pasado año, se instaló más energía verde que marrón en las naciones del G20 (inglés), pero las inversiones públicas en combustibles fósiles siguen siendo más elevadas.
  • Ninguno de los países del G20 conseguirá limitar sus emisiones lo suficiente como para evitar que la temperatura aumente menos de 2 grados Celsius, según recoge el informe.