¿Qué tiene que ver el litio con el golpe (¿autogolpe?) de estado en Bolivia?

Share

El miércoles de la semana pasada una importante crisis política se abrió en Bolivia, cuando un grupo de militares encabezado por el comandante general del ejército Juan José Zúñiga acometió un acto de tintes violentos: vehículos blindados chocaron contra las puertas del palacio de gobierno de Bolivia en reclamo de “restaurar la democracia y liberar a nuestros prisioneros políticos”.

Después de varias horas de incertidumbre y de una sonada acción liderada por el presidente Luis Arce, que increpó a Zuñiga frente a decenas de periodistas, todo pareció remitirse a un fallido intento de golpe de estado.

Pasado ya varios días, sin embargo, diferentes tipos de sospechas pueblan las mesas de los analistas que tratan de clarificar lo sucedido en Bolivia.

Por ejemplo, la que ha sugerido el expresidente y actual adversario dentro del partido de gobierno, el Movimiento al Socialismo (MAS), Evo Morales. Morales ha denunciado, citando información de una fuente militar aunque sin ofrecer pruebas, que el presidente Arce montó un autogolpe para fortalecer su figura.

En tanto, al respecto, Arce sostuvo que Evo, inhabilitado legalmente para presentarse a nuevas elecciones presidenciales, quiere ser candidato “a como dé lugar”.

Un matiz debe agregarse: el propio Zúñiga, ahora detenido, ha declarado que el intento de golpe fue obra de Arce y que lo hizo para subir sus niveles de popularidad, lo que el presidente ha negado.

¿El litio detrás de todo?
Más allá de las disputas internas en el país, ha vuelto a aparecer un elemento, el litio, en otra situación de inestabilidad política. El mismo presidente boliviano lo ha expresado repetidamente en posteriores entrevistas a la asonada militar de la pasada semana.

“Está claro que hay intereses extranjeros y nacionales que están buscando, de alguna manera, hacerse del poder en Bolivia -dijo en una entrevista concedida al diario español El País, publicada el pasado domingo-. Esos intereses buscan nuestros recursos naturales. Bolivia es la principal reserva mundial de litio, tiene además tierras raras que son lo que hoy necesita el planeta”.

El tema del litio apareció detrás de la crisis política de noviembre de 2019, cuando, luego de varios días de protestas callejeras en todo el país, el entonces presidente Evo Morales debió renunciar acusado de haber cometido  en las elecciones presidenciales realizadas el mes anterior fraude electoral, de acuerdo a un informe de la Organización de Estado Americanos (OEA) y a otro en el mismo sentido de la Unión Europea (UE).

Morales denunció que, lo que él en aquel entonces denominó un golpe, fue orquestado por el interés estadounidense por los recursos naturales, sobre todo el litio.

A posteriori, alimentó esa teoría que el empresario Elon Musk, el consejero delegado de Tesla, contestará en la red X, en julio de 2020, a un comentario sobre el anterior episodio sobre la renuncia de Morales con estas palabras” “¡Le daremos un golpe a quien queramos!”.

También la acrecentó en marzo del año pasado la general Laura Richardson, jefa del Comando Sur de las Fuerzas Armadas estadounidenses, cuando dijo, refiriéndose a la región latinoamericana en general, que el 60% del litio del mundo está en el triángulo que conforman Argentina, Bolivia y Chile.

“Esta región es importante”, puntualizó y agregó: “es de gran importancia para nuestra seguridad nacional y necesitamos intensificar nuestro juego”.

Tanto la declaración de Musk, que puede ser interpretada en el fragor de una discusión propia de las redes sociales, como la declaración de la militar estadounidense, en rigor un análisis geopolítico que no ha demostrado materializarse en acciones políticas concretas, no parecen ser pruebas suficientes de los intereses extranjeros señalados por el presidente Arce.

Sí debe recordarse que en décadas pasadas, la injerencia política de EE. UU. jugó un papel relevante en la inestabilidad democrática de la región latinoamericana.

Política de estado
¿Cuánto litio hay en Bolivia? Se estima que posee alrededor del 23% de las reservas mundiales de litio. Actualmente, el país impulsa la industrialización del litio con dos tecnologías, la tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL), y la tecnología de evaporación. En el primer caso, las tasas de recuperación de carbonato de litio alcanzan entre un 80% y un 90%; mientras que la tecnología de evaporación puede recuperar entre un 30% y un 40% de los recursos de los salares.

En mayo pasado, se informó desde el gobierno boliviano que la instalación de las plantas industriales de producción de carbonato de litio con tecnología ED se realizará con inversión extranjera directa “por cuenta y riesgo” propia.

Lo concreto, es que desde que las reservas de litio bolivianas se revelarán como importantes en el contexto del desarrollo tecnológico del almacenamiento de energía, Bolivia ha intentado su explotación dentro del paraguas de estrictas políticas de estado que hasta ahora, y pese a numerosos proyectos anunciados, no han conseguido cristalizar en ninguno de resultados visibles, por ejemplo:

  Alemania: La empresa alemana ACI Systems ha estado involucrada en un proyecto conjunto con la empresa estatal boliviana Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB). Sin embargo, este acuerdo enfrentó dificultades y controversias políticas y fue cancelado en 2019.

  China: Varias empresas chinas, como TBEA Group, han mostrado interés en invertir en la industria del litio en Bolivia. En 2019, se firmó un acuerdo con TBEA Group para la exploración y explotación de litio, aunque la implementación de estos acuerdos ha sido lenta. El año pasado, CATL anunció una inversión de 1.400 millones de dólares en dos plantas industriales de litio.

  Rusia: La empresa rusa Uranium One, una subsidiaria de la corporación estatal rusa Rosatom, ha explorado oportunidades en Bolivia para la extracción de litio y otros minerales estratégicos. El año pasado anunció la construcción de un complejo industrial para la extracción y producción de carbonato de litio en el departamento Potosí.

  Corea del Sur: Empresas surcoreanas, como Posco, también han intentado participar en proyectos de litio. Sin embargo, al igual que otras empresas, han enfrentado desafíos regulatorios y políticos.

  Francia: La empresa francesa Eramet firmó un acuerdo para explorar y desarrollar litio, pero este proyecto no ha avanzado significativamente.

  India: La compañía Altmin anunció en noviembre pasado la construcción de una planta piloto de materiales activos para fabricar baterías de ion litio en la localidad de La Palca, municipio de Yocalla, en Potosí, que -se asegura en un comunicado oficial- luego pasará a propiedad de Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) a título gratuito, como resultado de un convenio suscrito entre ambas empresas.

Este contenido está protegido por derechos de autor y no se puede reutilizar. Si desea cooperar con nosotros y desea reutilizar parte de nuestro contenido, contacte: editors@pv-magazine.com.

Popular content

Presentan ante el Ministerio de Energía de Chile un plan para impulsar la generación distribuida
11 julio 2024 La Asociación Chilena de Energía Solar (Acesol) ha elaborado un documento que marca cinco ejes de actuación y propone estimular también las cooperativ...