El BID concede financiación por $280 millones a Ecuador para la reforma del sector energético

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El Banco Interamericano de Desarrollo ha aprobado un préstamo de 280 millones de dólares a Ecuador para respaldar los avances en la transformación de la matriz energética, las mejoras en la eficiencia energética y la promoción del acceso a la electricidad con fuentes renovables.

El préstamo busca apoyar al país en sus objetivos de cambio climático en el sector energético y contribuir a la consolidación de las cuentas fiscales y externas, por medio de reformas de políticas. Esta segunda y última operación forma parte de una serie de préstamos dirigida a apoyar el cambio en la matriz energética del país. Según IRENA, Ecuador contaba con 26 MW fotovoltaicos a finales de 2018.

Actualmente, Ecuador es responsable de aproximadamente un 0,08% de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global. Aunque las cifras son bajas comparadas con otros países con características similares, el país se comprometió a reducir el 9% de sus emisiones para el año 2025 con respecto a un escenario tendencial.

El apoyo del BID es significativo para el país, particularmente en el contexto actual en el que se espera que los ingresos fiscales del país sufran una caída significativa ante el impacto económico de la pandemia, que será particularmente importante en Ecuador como país productor de petróleo.

Ecuador continúa trabajando para reducir el consumo de combustibles fósiles y lo ha hecho a través de la reforma de su matriz energética. “Las políticas sectoriales, como estas que viene implementando Ecuador, son esenciales para mejorar el desempeño del sector eléctrico. La evidencia demuestra que las reformas de políticas sectoriales pueden llevar a un incremento en las inversiones y en la calidad del servicio al mejorar la eficiencia del sector eléctrico y su sostenibilidad financiera”, explicó Virginia Snyder, jefe de equipo de proyecto.

Por medio de este préstamo, también se apoyan los esfuerzos de eficiencia, modernización, innovación y sostenibilidad en la provisión del servicio de electricidad, así como para el intercambio de energía eléctrica con los países vecinos, que contribuirá a asegurar el suministro nacional en posibles escenarios con condiciones adversas.