La energía solar, los vehículos eléctricos y el almacenamiento de energía son algunas de las pocas tecnologías que siguen el ritmo de los objetivos de transición energética

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Con un aumento del 31% en la generación de energía el año pasado, la energía solar volvió a ser una de las pocas tecnologías y sectores que siguen el ritmo de los objetivos climáticos a largo plazo, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Los vehículos eléctricos también se mantuvieron en el buen camino, ya que las ventas mundiales alcanzaron casi dos millones de unidades en otro año récord y el almacenamiento de energía se unió a los pioneros de la transición energética a medida que las nuevas instalaciones se duplicaron, lideradas por Corea, China, EE.UU. y Alemania.

En su último informe Tracking Clean Energy Progress, la AIE examinó 45 tecnologías que son clave para mantener el calentamiento global “muy por debajo” de los 2 grados centígrados, proporcionar acceso universal a la energía y reducir de forma sostenible la contaminación del aire.

Los hallazgos son un tanto desalentadores y muestran que solo siete tecnologías y sectores están alineados con el Escenario de Desarrollo Sostenible de la AIE. Acordado por 193 países en 2015, el escenario prevé al menos 300 GW de nueva capacidad de energía renovable por año hasta 2030 para mantener los objetivos de París.

El informe de seguimiento sigue a una evaluación anterior de la AIE que mostró que las emisiones de CO2 relacionadas con la energía aumentaron un 1,7% en 2018 hasta un máximo histórico de 33.000 millones de toneladas. Con sólo 180 GW de capacidad de generación de energía renovable agregada, el Informe sobre el Estado Mundial de la Energía y el CO2 mostró que la cantidad de capacidad de energía renovable recién instalada ya no estaba aumentando después de dos décadas de crecimiento.

Energía solar

Aunque las adiciones de capacidad se mantuvieron estables en 2018, la generación de energía solar aumentó un 31% y representó el mayor crecimiento absoluto de generación de todas las tecnologías renovables.

El mercado solar experimentó una desaceleración el año pasado debido principalmente a tres factores: China anunció recortes a los subsidios centrales con la política 5/31 de Pekín, lo que provocó una caída del 18% en la nueva capacidad fotovoltaica; la Sección 201 de la administración Trump impuso aranceles que restringen el mercado estadounidense; y la India se vio afectada por retrasos y cancelaciones de sus licitaciones.

El aumento de la capacidad de generación solar se ha duplicado entre 2016 y 2017 y, a pesar de la estabilización, 2018 se ha mantenido estable y “bien encaminado” para alcanzar los niveles previstos en el Escenario de Desarrollo Sostenible, que requiere un crecimiento medio anual del 16% desde el año pasado hasta 2030, según encontró la AIE.

 

Con el aumento de 97 GW del año pasado, la cuota de la energía solar en la generación mundial de electricidad superó el 2% por primera vez y la fotovoltaica sigue siendo la cuarta tecnología de electricidad renovable más grande en términos de generación, después de la energía hidroeléctrica, la eólica terrestre y la bioenergía.

Aunque la AIE es conocida por lo conservadoras que son sus previsiones, su último informe afirma que se podría esperar un crecimiento fotovoltaico “robusto” en los próximos cinco años. Los mercados clave se mantendrán sin cambios, siendo China, India, Japón y Estados Unidos los principales actores, mientras que se espera que América Latina, Oriente Medio y África se aceleren debido a su mayor atractivo económico y a su continuo apoyo político.

 

Vehículos eléctricos

La AIE también se mostró satisfecha con la aceptación global de los vehículos eléctricos después de otro año récord de ventas –1,98 millones de vehículos– que elevó el stock total a 5,12 millones. Las ventas aumentaron un 68% en 2018, más del doble del crecimiento promedio interanual necesario para cumplir con el Escenario de Desarrollo Sostenible para 2030, dijo la AIE. En ese escenario, el 15% del parque automovilístico mundial será eléctrico en 2030, una ambición que requiere un crecimiento medio anual del 30% entre 2018 y 2030.

Aunque los ambiciosos anuncios políticos han desempeñado un papel crucial para estimular la adopción de los vehículos eléctricos en los últimos dos o tres años, su penetración sigue estando limitada a menos del 1% del parque automovilístico mundial.

China representó más de la mitad de las ventas totales en 2018, con algo más de un millón de vehículos eléctricos, seguida de Europa (385.000) y Estados Unidos (361.000). Las tres regiones representaron más del 90% de las ventas de vehículos eléctricos el año pasado.

Noruega siguió teniendo la mayor cuota de mercado en ventas de vehículos eléctricos, con un 46% el año pasado, seguida de Islandia (17%) y Suecia (8%), según encontró la AIE, señalando que el progreso en la descarbonización del sector energético aceleraría los beneficios de la reducción de las emisiones de carbono de los vehículos eléctricos.

Almacenamiento de energía

El informe de la AIE muestra que el almacenamiento de energía también está en camino de alcanzar los objetivos de transición energética, ya que el despliegue anual casi se duplicó a partir de 2017, hasta alcanzar más de 8 GWh. La expansión del almacenamiento en el sector BTM fue particularmente fuerte, casi tres veces superior a la de 2017, según el informe.

El principal mercado de almacenamiento fue Corea, que representó más de un tercio de la capacidad global instalada en 2018, gracias a medidas políticas favorables. China emergió como el segundo mercado más grande, con casi 500 MW de nuevo almacenamiento de baterías instalado y 1 GW en desarrollo, seguido por los Estados Unidos y Alemania. También entraron en escena nuevos mercados en el sudeste asiático y Sudáfrica, gracias a los mecanismos de apoyo introducidos por los gobiernos y las utilities.

Las tendencias recientes están en línea con el crecimiento del despliegue necesario para alcanzar el nivel del Escenario de Desarrollo Sostenible de 200 GW en 2030. Sin embargo, la AIE subraya que las instalaciones tendrán que seguir multiplicándose a la fuerte tasa de 2018 durante diez años para alcanzar su objetivo.

La combinación de tecnologías se mantuvo prácticamente inalterada, ya que las baterías de iones de litio representan casi el 85% de toda la nueva capacidad.