Escándalo en la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico

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Parece que la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto ha sufrido el paso de su propio huracán. La corporación pública se encuentra bajo jurisdicción de la Junta de Supervisión Fiscal, y está en proceso de renegociación de su deuda, que asciende a $9.000 millones.

Después de que el huracán María destruyera el sistema de energía de la isla en septiembre, se enfureció el debate sobre cómo se debería reconstruir el organismo ante las existentes dificultades financieras, su prevista privatización y un sistema de transmisión y distribución decrépito que sufrió graves daños durante la tormenta. El 16 de julio, la autoridad eléctrica de la isla informó que 955 clientes aún no tienen restablecido el servicio.

El director del organismo hasta el pasado domingo, Walter Higgins, renunció por razones personales y económicas. Según han publicado varios periódicos locales, su sueldo anual era de $450.000 al año.

El candidato a sustituirlo era Rafael Díaz-Granados, exejecutivo de General Electric y asesor de un fondo de inversión en energías renovables en América Latina, que ha sido miembro de la junta de la AEE desde junio de 2017. Díaz-Granados habría asumido su cargo el pasado lunes con un salario de $750.000 anuales aprobado por la Junta de Gobierno.

El Gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, afirmó que el sueldo otorgado a Díaz Granados “no guarda proporción” con la condición financiera de la AEE, la situación fiscal del gobierno ni el sentir del pueblo”. Rosselló habría propuesto a la Junta de Gobierno “atemperar” la compensación, “o la renuncia de los miembros que no estén dispuestos a hacerlo “para que los asuman personas que trabajen arduamente en la búsqueda de un buen director ejecutivo dispuesto a trabajar por un salario que se ajuste a la realidad de la AEE”.

Estas peticiones provocaron la dimisión de cinco miembros de la Junta de Gobierno de la AEE que el propio Rosselló había designado en el último año y medio. Redactaron y firmaron entre todos una carta en la que se señala que el control de la entidad por parte del Gobierno hace peligrar la transformación del sector eléctrico de Puerto Rico: “Las fuerzas políticas en Puerto Rico han provisto una declaración definitiva de que quieren continuar con el control de la AEE. Cuando el mezquino interés político se pone por encima de las necesidades del pueblo, el proceso de transformación del sector eléctrico de Puerto Rico se pone en peligro”.

Y añadieron: “Sabemos que está al tanto de esta situación, y le deseamos bien en el proseguir de los procesos de transformación e, igualmente importante, en la separación de la política de Puerto Rico de las operaciones de la AEE”.

“Mi compromiso con la transformación energética de Puerto Rico es inquebrantable. Mi deber es velar por los mejores intereses del pueblo de Puerto Rico y así lo seguiré haciendo”, respondió Rosselló.

Elí Díaz Atienza, actual director ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados de Puerto Rico, fue elegido nuevo director ejecutivo de la AEE el pasado viernes por la Junta de gobierno del organismo. Asumirá su cargo, que sigue ostentando el funciones Walter Higgins, el próximo día 23.