La fotovoltaica en el mundo: Países Bajos y China

El gobierno holandés ha revelado que tiene la intención de construir varios parques solares en sus propias instalaciones en el marco de su agenda de implementación para el “Energieakkoord voor duurzame groei”, un acuerdo alcanzado con cuarenta organizaciones holandesas diferentes sobre eficiencia energética, energía sostenible y medidas climáticas en 2013.

En un documento publicado en su sitio web, el gobierno holandés ha explicado que los primeros proyectos solares piloto se completarán en 2020. “El gobierno nacional tiene varias áreas que también se pueden utilizar para la generación de energía renovable”, dice el documento. “Para evaluar qué cantidad de estas áreas se pueden usar, actualmente se están preparando varios proyectos piloto. Actualmente estamos considerando la construcción de seis o siete proyectos solares con un rango de potencia de 80 MW a 100 MW cada uno.

Otras entidades públicas en los Países Bajos están planeando recurrir a la energía solar. En marzo del año pasado, las agencias gubernamentales holandesas Rijkswaterstaat, que es parte del Ministerio holandés de Infraestructura y Medio Ambiente, y ProRail, el operador de la red ferroviaria nacional, anunciaron que estaban poniendo a disposición superficies terrestres y acuáticas para la instalación de plantas fotovoltaicas, así como proyectos de otras tecnologías renovables.

 

Por otro lado, China tiene la intención de controlar la expansión de la capacidad de producción en el sector fotovoltaico de forma más estricta y promover más innovaciones. A este respecto, el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información (MIIT) de China anunció que se han adoptado nuevas directrices, según informó la agencia de noticias Reuters. Las nuevas disposiciones también son una reacción a los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump sobre las importaciones de productos fotovoltaicos a Estados Unidos.

Las directrices de MIIT establecen que los fabricantes de componentes fotovoltaicos chinos deben invertir al menos diez millones de yuanes, o poco menos de € 1,3 millones, en investigación y desarrollo cada año. Además, según Reuters, se han establecido estándares mínimos para la eficiencia de las células solares y las pérdidas de potencia de los módulos solares. El artículo, sin embargo, no proporciona datos más precisos sobre los estándares.

Con el mayor desarrollo de la tecnología y el desarrollo del “Programa Top Runner” en los últimos tres años, los costos de producción de los fabricantes fotovoltaicos chinos deberían seguir disminuyendo. Además, los productos fotovoltaicos particularmente eficientes están siendo subsidiados por el estado. Según Reuters, la capacidad de fabricación de China a fines de 2017 era de 87 gigavatios para las obleas y 68 gigavatios para las células solares.