El potencial de renovables de Chile promete múltiples beneficios para el país

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Chile se ha convertido en un destino de primera clase para los promotores de energía solar y eólica, según la última revisión de las políticas energéticas del país realizada por la Agencia Internacional de Energía.

El sector energético de Chile está evolucionando rápidamente en los últimos años y se han llevado a cabo importantes reformas institucionales y políticas, así como importantes proyectos de infraestructura. La política energética del país para 2050 fue adoptada en 2015 tras una amplia consulta pública. El sector de la electricidad, en particular, se desarrolló rápidamente.

El informe de la AIE muestra que la nueva legislación ha fomentado la inversión para aumentar la capacidad en todo el sector eléctrico. El papel mejorado del estado en la planificación energética ha ayudado a impulsar el desarrollo de proyectos, especialmente en la transmisión de electricidad. El país cuenta ahora con un sistema de electricidad nacional interconectado.

“Al explotar su enorme potencial de energía renovable, Chile puede ayudar a reducir los precios de la electricidad y la dependencia de las importaciones de combustible, sin subsidios”, dijo Paul Simons, Director Ejecutivo Adjunto de la AIE, quien presentó los resultados del informe el pasado martes. “Las energías renovables y la eficiencia energética también pueden ayudar a limitar las emisiones de carbono y la contaminación del aire”.

Las perspectivas de Chile para explotar su vasto potencial para la energía solar y eólica son muy buenas gracias a las reducciones considerables de los costos de las tecnologías, pero también al permitir políticas, como licitaciones tecnológicas para el suministro de electricidad. “Estas licitaciones impulsan la inversión en electricidad verde y asequible y aumentan la competencia”, dijo Simons. “Todas las partes involucradas ganan”.

El informe de la IEA encuentra que para integrar mejor estas fuentes de energía con éxito se requerirán inversiones adicionales en redes y almacenamiento, así como un diseño de sistema inteligente. El gobierno ahora debe asegurarse de que el diseño del mercado de la electricidad y la infraestructura faciliten la integración de la energía solar y eólica. La AIE también sugiere incentivos adicionales para la innovación y la competencia en el sector de la distribución de electricidad.

Más allá de la electricidad, el informe alienta al gobierno a fortalecer la política de eficiencia energética. Chile debería aplicar realmente las normas de rendimiento energético para productos, equipos, vehículos y edificios. Esto ayudaría a aumentar la seguridad energética y también limitaría la contaminación del aire y las emisiones de CO2 de una manera rentable. Los esfuerzos en transporte, en particular, mejorarían la dependencia del petróleo, un área donde se necesita hacer más.

La leña es una importante fuente de energía en Chile, especialmente en el sur, pero su uso está causando una severa contaminación del aire y, como consecuencia, problemas para la salud humana. La AIE insta encarecidamente al gobierno a adoptar políticas y medidas más ambiciosas para alentar el uso de madera seca sostenible y tecnologías alternativas de calefacción.