Nicaragua fabrica cocinas solares

La idea de utilizar la energía solar para mejorar la calidad de vida de las mujeres rurales no es nueva: en 2013 se creó la organización Mujeres Solares de Totogalpa (MST), formada por 22 mujeres de las comunidades Sabana Grande y Santo Domingo (Totogalpa- Madriz). Gracias a su proyecto “Construcción de Restaurante Solar por las Mujeres Solares de Totogalpa para la promoción de la energía renovable y la vida sostenible” recibieron financiación del Programa de Pequeñas Donaciones (GEF/PPD), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) e HIVOS (cooperación holandesa) para la construcción de un restaurante solar para la promoción, producción e investigación de la energía renovable aportando al desarrollo sostenible de su municipio. Aprendieron a construir “biodigestores”, cocinas y hornos solares que usan en su restaurante, situado km 212 de la carretera hacia Ocotal, Nueva Segovia, Nicaragua. Además, reforestaron el área del restaurante con más de 50 árboles frutales, y practican la agricultura ecológica a base de huertos que abonan su propio compost orgánico.
Ahora, en los pueblos de Sabana Grande, del municipio de Totogalpa, en Madriz; y Catarina, en Masaya; se han creado dos cooperativas de mujeres que han consolidado empresas que fabrican paneles y cocinas solares

Suyen Córdoba, directora de la Direccion de Fuentes Alternas de Energía (DFAE) de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), ha afirmado en el periódico local El Nuevo Diario que vio nacer uno de estos proyectos y que, actualmente, la experiencia de las mujeres de Totogalpa y Catarina se replica en otras comunidades como Niquinohomo: allí, 20 mujeres del pueblo de Santa Rita se han formado en la fabricación de paneles solares de 60 a 80 w y cocinas mejoradas o ecofogones.

Las Mujeres Solares de Totogalpa reciben a estudiantes extranjeros que vienen a aprender lo que ellas hacen.  Las cocinas solares están fabricadas con madera, tienen forma de caja que se forra con materiales aislantes. Funciona a través de la transferencia de calor, radiación, conducción y convección, mediante una lámina de zinc.

Además, en Catarina se ha creado la Fundación Proyecto Solar para Mujeres Nicaragüenses (Fruposomunic), de la que es presidenta María Mercedes Álvarez quien afirma que, desde 2004, han construido 900 cocinas solares.

La fundación está conformada por 8 mujeres que trabajan en una finca solar demostrativa. Cada semana forman a unas 10 mujeres de comunidades de Granada, Rivas y Masaya y las capacitan en la construcción de las cocinas solares. Las alumnas pagan 35 dólares para comprar los materiales y hacer sus cocinas, que cuestan después unos 250 dólares. Según Álvarez, la cocina necesita más tiempo para calentarse, pero a las 8 de la mañana en un día despejado, puede alcanzar los 100 grados centígrados.