Paraguay veta las renovables

pv magazine: ¿Por qué considera que el Poder Ejecutivo vetó el Proyecto de Ley de Energías Renovables aprobado por el Congreso?

Lourdes Aquino Perinetto: Entre los principales argumentos utilizados por el Ejecutivo se encuentran: 1) que el proveedor estatal de energia electrica (ANDE) utiliza un irrisorio porcentaje de combustibles fósiles; 2) que el 5 % previsto para la compra de energías renovables no convencionales debería ser optativo en lugar de obligatorio; 3) que no se define cómo se cubrirían las diferencias de las tarifas de compra de la energía que actualmente paga la ANDE.
Por lo cual considero que para entender mejor este punto es imprescindible hablar sobre la reciente Política Energética del Paraguay (definida en el decreto n.° 6092 / 2016 “Política Energética de la República del Paraguay”). Se fija como objetivo “contribuir con la seguridad energética, desarrollo y diversificación de fuentes nacionales” (decreto n.º 7903 / 17, pág. 1) para lo cual dispone promover el uso de bioenergía y otras fuentes alternativas de manera sustentable. Sin embargo, del análisis de los argumentos expuestos para vetar el proyecto de Ley de Energías Renovables, se vislumbra –a priori– que los objetivos trazados en esta política no están para ser “superados” sino que, a lo sumo, para que sus porcentajes y/o cantidades establecidas en él sean cumplidas.

pv magazine: ¿Cuáles serían estos objetivos?

Lourdes Aquino Perinetto: Si bien en la política energética del Paraguay se tiene prevista la creación de un Ministerio de Energía y una ley de competitividad de empresas públicas del sector energético, en un país en el cual abundan recursos energéticos especiales para, por ejemplo, la explotación fotovoltaica, es imprescindible crear un marco legal que regule el sector de las energías renovables no convencionales.

pv magazine: Con el reciente veto pareciera que los compromisos asumidos por Paraguay con el Acuerdo de París (COP 21) se encuentran cada vez más lejanos.

Lourdes Aquino Perinetto: Al respecto es importante resaltar que Paraguay como Estado parte del Acuerdo de París (COP21) fijó como meta aumentar en 60 % el consumo de energías renovables y reducir en 20 % el consumo de combustibles fósiles en el período 2014 a 2030 (Contribuciones Nacionales de la República del Paraguay ). Siguiendo esta misma línea, el Plan Nacional de Desarrollo 2030 (PND) propone “diversificar la matriz energética para lograr un crecimiento compartido e inclusivo”.

pv magazine: ¿Qué motivos ha presentado el ejecutivo para vetar el Proyecto de Ley de Energías Renovables?

Lourdes Aquino Perinetto: Uno de los fundamentos para vetar el proyecto de ley fue que “la participación de la energía eléctrica generada a partir de combustibles fósiles (derivados de petróleo) representa el irrisorio porcentaje del 0,01 % en el total de la energía utilizada por ANDE”. Si bien en puridad este porcentaje es correcto, de los datos oficiales indicados por Paraguay en la “Tercera Comunicación a la Convención Marco de las Naciones Unidas contra el Cambio Climático” encontramos que el “Sector Energía” es el segundo sector que más gases de efecto invernadero (GEI) emite con 4.972,82 toneladas de CO2. Cabe señalar que el 90 % de las emisiones en el “Sector Energía” proviene del área del transporte (como se recoge en la Tercera Comunicación Nacional de Paraguay a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, 2016). Como es bien sabido, Paraguay está dotado de una variedad de recursos para generar energía. Por ende, no sería lógico ni conveniente explotar sólo uno de ellos –como la energía hidroeléctrica–, cuando contamos con otras opciones viables y provechosas desde el punto de vista económico como el aprovechamiento de desechos agrícolas o ganaderos para la generación de energía eléctrica (biomasa) en un país cuya principal fuente de ingresos proviene de estas industrias. Precisamos como país una visión más amplia. Pareciera que, al momento de vetar el proyecto de ley, no tuvieron en cuenta las opciones citadas y el compromiso asumido por nuestro país en el COP21. Esto se debe al hecho que el 73 % de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen del “Sector del Uso de Suelo, cambio de uso de suelo y silvicultura” el cual emite 122.147,62 toneladas de CO2 al año (fuente: Tercera Comunicación Nacional de Paraguay a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático. 2016).

pv magazine: ¿Cree que el mercado paraguayo no estaría abierto a la generación distribuida de la fotovoltaica?

Lourdes Aquino Perinetto: En realidad se cuenta con la Ley n.º 3009 / 06 “De la Producción y Transporte Independiente de Energía Eléctrica (PTIEE)”, pero en la práctica ésta resulta inaplicable puesto que para comprar bienes y servicios, la ANDE debe hacer un llamado a licitación pública (según se prevé en la Ley 2051/03 De Contrataciones Públicas). Es decir, un Productor Independiente no puede vender en forma directa su energía a la ANDE, ya que en ese caso la Entidad estaría contraviniendo lo dispuesto en la Ley de Contrataciones Públicas. En resumidas cuentas, si la ANDE no realiza un llamado para la generación distribuida en virtud de la Ley N° 3009 / 06 no puede comprar a empresa privada alguna.
A raíz de la inaplicabilidad de la ley mencionada, en el Proyecto de Ley vetado se establecía un porcentaje del 5 % proveniente de fuentes renovables no convencionales -excluyendo a las hidroeléctrica- que la ANDE estaba obligada a comprar en un plazo realista de 5 años. Con respecto a este punto, en el veto se fundamenta que “lo ideal hubiese sido que fuera optativo, en el sentido de que la ANDE pudiere comprar hasta un porcentaje fijado por el Poder Ejecutivo”. Lo que no tuvo en cuenta el Ejecutivo es que no sería factible hacerlo “optativo” puesto que en la actualidad existen escasos llamados a licitaciones públicas de ANDE para la generación de energías renovables no convencionales.

pv magazine: ¿Por qué considera que las energías renovables no convencionales no ocupan un papel importante dentro de la Política Energética de Paraguay?

Lourdes Aquino Perinetto: Bien es sabido que la ANDE no compra ni vende energía de las grandes hidroeléctricas binacionales al precio real del mercado, sino a un precio irrisorio. Para una mejor comprensión, el costo promedio de compra de la energía de ITAIPU en 2016 fue de 32,74 US$/MWh. En contrapartida, desde noviembre de 2011, Paraguay vende –a precios reales de mercado– la energía de Acaray a 120 US$/MWh fuera de punta y 150US$/MWh en punta. Pero el Ejecutivo argumenta que los costos de las energías renovables no son competitivos, ya que “no define cómo se cubrirían eventuales diferencias entre las tarifas de compra de energía que paga la ANDE y las tarifas que los productores de EERR determinen.” Sin embargo, en el análisis al veto, no podemos examinar las diferencias de tarifas que habría entre los productores de energías renovables y los que compra la ANDE, puesto que en el documento se omite hablar sobre los costos de generación de energía eléctrica.

pv magazine: ¿Qué costos de generación de energía eléctrica maneja la ANDE?

Lourdes Aquino Perinetto: Para garantizar la igualdad entre los productores de energía renovable no convencional y las demás fuentes de energía, resulta imprescindible contar con los “costos nodales” que la ANDE evita publicar.

pv magazine: ¿A qué se refieren con “costos nodales”?

Lourdes Aquino Perinetto: Son los costos reales en los puntos de entrega. Es decir, entre el punto de generación (por ejemplo, Itaipú) y el punto de entrega de la energía eléctrica (por ejemplo, Asunción). Para el caso en estudio, independientemente a la tarifa única aplicada por la ANDE en el territorio nacional, es obvio que a la ANDE no le cuesta lo mismo entregar la energía en los distintos puntos del país. Esto se debe al recorrido de las líneas de transmisión, el costo de operación y mantenimiento anual que conllevan estas líneas. Es por ello que, para acceder a una competencia justa entre los productores de energía, y a su vez optimizar y reducir los costos de la ANDE, es indispensable contar con los “costos nodales”. Esto permitiría analizar la viabilidad de implementar nuevas fuentes de generación (como una planta solar) en regiones donde el “costo nodal” para ANDE es mayor. Garantizando con ello la tan conocida “eficiencia energética”. Bajo este criterio, la flexibilidad de las energías renovables no convencionales (solar, eólica, biomasa) podría permitir, por ejemplo, instalar plantas solares en zonas aisladas (como en Alto Paraguay), donde sería económicamente más conveniente que construir y mantener las líneas de transmisión. O bien, en lugares fronterizos que permitirían vender la energía eléctrica a un costo competitivo con el fin de exportarla.

pv magazine: Pero entonces, al no contar con los precios nodales, ¿no se estaría limitando la competencia?

Lourdes Aquino Perinetto: Correcto, al no contar con el “costo nodal”, es decir el costo anual de: 1) la obra, operación y mantenimiento; 2) por la distancia entre el punto de generación y el punto de entrega; y, 3) la potencia transportada entre el punto de generación y el punto de entrega; sería difícil competir en igualdad de condiciones frente a un mercado netamente hidroeléctrico. De esta manera se limita el derecho a la competencia de las empresas que intenten operar con Energías Renovables no Convencionales como “cogeneradores” frente a una Entidad única -ANDE- responsable de la generación, transmisión, distribución y comercialización de electricidad en el Paraguay e incumpliendo lo dispuesto en la Ley de Defensa de la Competencia así como la ley de Acceso a la Información Pública; apartándose de los principios y objetivos trazados para la “Producción y Transporte Independiente de Energía Eléctrica.”

pv magazine: En su opinión, con respecto al proyecto vetado, ¿considera que hay puntos que se podrían mejorar?

Lourdes Aquino Perinetto: Considero que el Proyecto de Ley “Que fomenta fuentes renovables de energías no convencionales y de sus regímenes especiales” podría ser más optimista o ambicioso, en cuanto a los porcentajes previstos para la compra por ANDE. En el mismo sentido, podría incentivar a particulares y entidades estatales a la autogeneración de energía. Por último, podría aprovecharse el veto para, en el corto plazo, formar un equipo de trabajo con profesionales multidisciplinarios a fin de tratar principalmente ciertas cuestiones puntuales del proyecto vetado para hacerlo lo más claro y realista posible, en concordancia con la tecnología de los tiempos que corren y pensando a futuro, siguiendo e inclusive buscando superar los lineamientos del compromiso de Paraguay en el Acuerdo de París sobre Cambio Climático.

pv magazine: En base a este panorama, ¿cómo ve el futuro de las renovables no convencionales en Paraguay?

Lourdes Aquino Perinetto: Con el reciente veto, Paraguay no está aprovechando su posición de “único país con excedente de energía eléctrica”, una zona geográfica con todo el potencial de ser un mayor exportador de energía a través de la participación e inclusión de las energías renovables no convencionales. Es fundamental avanzar hacia la implementación de métodos innovadores y a su vez aceptar la generación distribuida para posibilitar y brindar el derecho al acceso de la energía a las áreas remotas del país. Resulta hasta irónico pensar que a tan sólo 7 años de haberse declarado “Emergencia Eléctrica Nacional”, nuestro país continúe renuente a abrir el mercado energético. Más aun teniendo en cuenta que en 6 años se renegociará el Tratado de Itaipú, período en el cual la población necesitará más energía. De todo lo expuesto, queda claro que existen dos alternativas a considerar. La primera es que la Cámara de Senadores puede promulgar el Proyecto de Ley cuando lo vuelva a tratar en 2018 en el Congreso. La segunda opción sería en el corto plazo, con la participación de representantes de los poderes Ejecutivo y Legislativo, así como con profesionales multidisciplinarios referentes del área pueda mejorarse el proyecto vetado. Capaz así, en base al Plan Nacional de Energías Renovables no Convencionales previsto en el proyecto hoy vetado, podamos pensar en un futuro abierto para la generación de energías renovables no convencionales que eviten causar más daño a la economía y al ambiente.