Pueblos indígenas de Colombia han aprobado el desarrollo de una granja solar

La compañía energética colombiana Celsia, dependiente del grupo Argos, sigue avanzando, a través de su filial Epsa, tiene el objetivo de alcanzar a medio plazo 250 MW de generación fotovoltaica en Colombia y Centroamérica a través de la puesta en marcha de varias granjas solares.

Según ha publicado la empresa en su portal web, uno de estos proyectos es Celsia Solar Valledupar, una planta fotovoltaica con capacidad de generación casi 10 veces mayor a la de la primera que ya está  en operación: Celsia Solar Yumbo. Con cerca de 367.500 paneles fotovoltaicos, tendrá una capacidad instalada de 100 MW y 187 GWh/año de generación, lo que significa abastecer de energía a más de 105.000 hogares. Se espera entre en operación en el primer semestre del 2019, y entregará energía al Sistema Interconectado Nacional.

Este proyecto se desarrollará en zona rural del corregimiento de La Mesa, en el municipio de Valledupar, en un área que se encuentra al interior de la llamada “Línea negra”: límite ancestral de los pueblos indígenas Koguis, Arhuacos, Wiwas y kankuamas de la Sierra Nevada de Santa Marta. Por este motivo se debió adelantar el proceso de consulta previa con estos cuatro pueblos indígenas.

El pasado 28 de junio, Epsa, inició el proceso de consulta previa y logró la protocolización de los acuerdos en cuatro meses, un tiempo adecuado para proyectos de infraestructura en Colombia. Esta consulta con los pueblos indígenas de la Sierra Nevada es una etapa de gran importancia en el desarrollo del proyecto de la granja fotovoltaica Celsia Solar Valledupar.

Julián Cadavid, líder de Transmisión y Distribución de Celsia, indicó que este es gran hito tanto para la organización como para los pueblos indígenas de la Sierra Nevada,  pues “evidencia que sí es posible que las empresas y las  comunidades lleguen a acuerdos en un ambiente de buena fe, diálogo y concertación. Y más aún es la demostración de que el desarrollo puede ir de la mano con el respeto por las tradiciones, por las diferencias culturales y por la conservación del medio ambiente. Lograr armonizar los criterios espirituales y culturales de los pueblos indígenas con el aprovechamiento sostenible de los recursos para generar energía es ejemplar para el desarrollo de proyectos en el país”.

Cadavid  agregó que “particularmente en este proceso las comunidades se convirtieron en un aliado y participarán activamente en el desarrollo de la primera granja solar que tendrán Valledupar, y eso nos entusiasma mucho porque sabemos que el aprendizaje mutuo continuará siendo inmenso y enriquecedor”.

Los acuerdos concertados contemplan apoyos a las tradiciones ancestrales y espirituales, como también  medidas ambientales, socioeconómicas y culturales, como, por ejemplo:

Se apoyarán programas de enseñanza y difusión del conocimiento tradicional en los principales sitios sagrados de los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta.

Se construirán dos Kankurwas (espacios sagrados exclusivos para la realización de ceremonias) para los apoyos espirituales y culturales definidas para el proyecto.

Se continuarán con las actividades espirituales en los sitios sagrados identificados por los sabios ancestrales (Mamos) en el área de influencia, con el fin de lograr un equilibrio entre la madre tierra y el proyecto.

Se sanearán los sitios sagrados por medio de un programa de fortalecimiento territorial que será llevado a cabo por los cuatro pueblos indígenas. Dicho programa busca proteger a la Sierra de proyectos que no sean amigables con el medioambiente o con las comunidades ancestrales que habitan en él.

Se involucrará a un integrante de la comunidad indígena para que haga acompañamiento durante la fase de construcción con el fin de identificar si hay materiales sagrados o vestigios antiguos en la zona.

Para fortalecer la organización indígena y como parte de los beneficios del proyecto, la compañía instalará paneles solares en algunas casas indígenas de Valledupar y Pueblo Bello, que permitan la autogeneración de energía eléctrica.

Se llevará a cabo un plan de compensación forestal para conservar las plantas que los pueblos indígenas identifiquen como medicinales o de uso cultural. También se ejecutará un plan de protección de los bosques y los suelos.