La fotovoltaica en el mundo: Turquía y la India

Hanwha QCells ya ha comenzado la construcción de su fábrica de módulos solares en Turquía, a pesar de que habrá una ceremonia oficial de inicio de la construcción el próximo día 21. La empresa espera que la fábrica comience la producción a principios de 2019.

Según la información obtenida por pv magazine, la capacidad de producción inicial de la fábrica será de 500 MW, pero hay planes de ampliar esta capacidad posteriormente. Probablemente la línea de producción principal serán módulos monocristalinos, y fabricarán los paneles para la granja solar de 1 MW que se ubicará en Konya.

La decisión de ubicar la planta en Ankara se debe al riesgo de terremotos en otros emplazamientos. Cuando se conoció la decisión, hubo algunas reacciones como la Solarbaba, la Sociedad de Energía Solar de Turquía, argumentando que aunque la producción de módulos estuviera en Ankara, las obleas se fabricarían en alguna ciudad portuaria como Estambul, Izmir o Mersin, lo cual ha parecido confirmarse.

Por otro lado, el Gobierno de Turquía afirmó que en 2023, el 10 % de la generación eléctrica provendría de centrales nucleares, y el hecho de que Hanwha QCells tenga en cuenta el riesgo de seísmos para la ubicación de su fábrica ha avivado el debate acerca de la seguridad de este tipo de centrales.

El pasado mes de julio, la Asociación india de Productores Solares (ISMA) hizo una petición a la Dirección General Antidumping (DGAD) dependiente del Ministerio de Comercio e Industria para que investigase las importaciones de células y módulos solares provenientes de China, Taiwán y Malasia. La DGAD deberá enviar el caso del Ministerio de Economía en un plazo de 12 meses prorrogable en otros 6. Además de la imposición de aranceles antidumping, algunas voces de la industria han solicitado la aplicación de algún derecho provisional, pues en otros casos similares que afectaban a otros sectores, las medidas antidumping y la aplicación de derechos provisionales tardaron en decidirse 15 y 7 meses respectivamente. El Gobierno indio se encuentra muy presionado por esta cuestión, pues a pesar de su iniciativa “Fabricado en la India”, la producción doméstica es aún muy pobre. Según Bridge to India, a 30 de septiembre, los proyectos solares del país a gran escala totalizaban 10.482 MW, y todos ellos podrían verse afectados por la incertidumbre acerca de la introducción de las medidas. En cambio, los proyectos en los que se requiere un porcentaje de fabricación doméstica no se verían afectados.