Cámara de Diputados argentina da media sanción a la ley de generación distribuida

La Cámara de Diputados de Argentina ha aprobados con 3 votos contrarios y 159 a favor la ansiada propuesta de ley de generación distribuida que se podrá crear las condiciones para el desarrollo de la solar sobre cubierta en el país del Cono Sur.

La media sanción para la propuesta de ley la lleva al Senado, donde se espera que pueda obtener su aprobación definitiva. Según indicó Marcelo Álvarez, de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER), a pv magazine en agosto, la ley podría ver la luz ya en la primera mitad de 2018, cuando haya un nuevo gobierno tras las elecciones legislativas del 22 de octubre.

El texto de la ley aprobado por la Cámara de Diputados, que autorizaría la venta del exceso de electricidad de generadores de fuentes renovables a la red nacional bajo un mecanismo de medición neta, proviene de la Comisión de Energía y Combustibles, que recientemente ha llegado a un acuerdo para unificar en un único texto los distintos proyectos de ley sobre la generación distribuida que fueron presentados durante este año por las distintas fuerzas políticas del Parlamento.

El texto unificado que salió de la comisión prevé, entre otras cosas, que se introduzca el susodicho mecanismo de medición neta, que todo proyecto de construcción de edificios públicos contemple la utilización de instalaciones de generación distribuida de fuentes renovables, y que las empresas distribuidoras no añadan ningún tipo de cargo adicional por mantenimiento de red, tarifa de acceso, respaldo eléctrico o cualquier otro tipo de peaje asociado a la instalación de sistemas de generación distribuida.

Con la nueva ley, además, se debería aprobar el Fondo para la Generación Distribuida de Energías Renovables (FODIS), creado para ayudar los propietarios de viviendas y las pequeñas y medianas empresas a resolver la cuestión de la financiación que es el talón de Aquiles de todo el sector solar argentino. Se estima que el fondo contará con un presupuesto de 500 millones de pesos (aproximadamente 28,6 millones de dólares) para el primer año de entrada en vigor de la ley.

Estos recursos se podrían utilizar para contribuciones que cubran una parte de los costes para la compra y la instalación de los generadores, así como para financiar un precio adicional de incentivo respecto a las tarifas establecidas para el mecanismo de medición neta.

La ley, además, podría incluir una serie de beneficios fiscales para los prosumidores, para los que se ha previsto una partida adicional de 200 millones de pesos (11,4 millones de dólares). Otros 200 millones de pesos, finalmente, serán utilizados para el Régimen de Fomento para la Fabricación Nacional de Sistemas, equipos e Insumos para Generación Distribuida a partir de fuentes renovables (FANSIGED), que prevé apoyar proyectos de investigación, diseño, desarrollo, inversión en bienes de capital, producción, certificación y servicios de instalación para la generación distribuida.