La perovskita ya puede salir sola

Casi 100 años después de que el científico polaco Jan Czochralski mostrara cómo fabricar células de silicio monocristalino y 76 años después de que se fabricasen los primeros módulos usando el susodicho material, un grupo de científicos ha creado una versión monocristalina de una célula de perovskita.

Un equipo de científicos chinos y estadounidenses ha fabricado una célula monocristalina de perovskita sobre un sustrato FTO/TiO2 colector de electrones, lo cual supone un avance significativo de esta tecnología. Y aunque no está previsto que reemplace pronto las células de sillico monocristalino (la eficiencia de la nueva célula es de solo el 9 %), es la primera vez que se usa solo pervoskita para fabricar una célula desde el descubrimiento de las propiedades de conversión del material en 2009.

Hasta ahora, las células de perovskita se basaban en películas policristalinas de CH3NH3PbI3. Como sucede con cualquier estructura policristalina, es mucho más susceptible a defectos que pueden hacer descender su rendimiento: actualmente, la mayor eficiencia conseguida con una célula policristalina de perovskita es del 22 %. En contraste, el National Renewable Energy Laboratory junto con investigadores suizos alcanzaron recientemente eficiencias del 32 y el 35 % en células de silicio de unión dual y triple respectivamente. Aunque la eficiencia de la célula monocristalina es minúscula comparada con las eficiencias actuales de las células monocristalinas de silicio, es obvio que toda tecnología debe comenzar por el principio.

Lo que hace a la perovskita tan atractiva para muchos fabricantes de módulos es que es menos cara para fabricar células y es flexible en contraste con las células de silicio actuales, más caras y rígidas. Los investigadores están emocionados por la posibilidad de unir la nueva célula con FTO/TiO2 porque es el soporte más frecuente para células solares de perovskita, lo que facilitará enormemente su producción en masa.