Puerto Rico planea instalar 240 megavatios de fotovoltaica

El director de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) de Puerto Rico, Ricardo Ramos, ha declarado durante una rueda de prensa que quieren instalar 240 megavatios de centrales solares en el marco de un plan para enfrentar el estado de emergencia de la infraestructura eléctrica del país.

Esa nueva potencia procederá de plantas solares de gran tamaño que se instalarán gracias a inversiones privadas y cuya finalización está prevista para junio de 2019. Según Ramos, toda esta potencia ya está contratada.

Otros 300 megavatios de potencia de fuentes renovables no especificadas se instalaría en una segunda fase en junio de 2021. Además, la AEE prevé la instalación de 200 megavatios de sistemas de almacenamiento, que “permitirán aumentar la generación renovable distribuida”.

La nueva generación de fuente solar y renovable sería parte de un conjunto de 1.500 megavatios de nueva potencia instalada para la cual Ramos no especificó otras tecnologías, que sería necesaria para asegurar el suministro de energía eléctrica.

El ministro afirmó que la nueva capacidad de generación de fuente renovable permitirá reducir los precios de la electricidad, ya que hará el sistema energético del país menos dependiente de los precios de los combustibles fósiles. A pesar de que la generación distribuida fotovoltaica reducirá los ingresos de AEE en los próximos años, el ministro se ha declarado favorable a esta transformación del sistema eléctrico.

Ricardo Ramos concluyó diciendo que todos los ingresos de la empresa serán utilizado para la implementación de este plan y para hacer el suministrador de electricidad del país “una utilidad eléctrica del futuro”.

La AEE simplificó los reglamentos para el esquema de medición neta en febrero. Entre las novedades se encuentran procesos más rápidos para la interconexión de proyectos de hasta un megavatio. También se crea un procedimiento en una sola etapa para la evaluación y aprobación de instalaciones de hasta diez kilovatios. A finales de 2015, Puerto Rico contaba con alrededor de 60 megavatios de instalaciones fotovoltaicas de generación distribuida.

La crisis del sistema eléctrico del país está ligada a su difícil situación financiera que le llevó a declarar en 2016 no poder pagar una deuda de aproximadamente unos 73.000 millones de dólares. El gobierno de Puerto Rico, que es un estado libre asociado de Estados Unidos, ha solicitado la ayuda de este en distintas circunstancias.