Cap Vert Energie completa tres proyectos PMGD de 10,5 megavatios en Chile

El productor independiente de energía francés Cap Vert Energie (CVE) conectará a la red tres plantas fotovoltaicas de una potencia total de 10,5 megavatios cerca de Santiago del Chile la próxima semana. Según información facilitada por la empresa a pv magazine, las tres instalaciones venderán energía a clientes locales y, aunque los PPAs todavía no se han asegurado, CVE está segura de que encontrará el mejor contrato para cada uno de sus proyectos. La empresa cuenta con un plazo de cuatro años para cerrar los contratos de venta de le energía.

Una de las tres plantas, denominada San Francisco, se encuentra a 50 kilómetros al norte de Santiago, en la municipalidad de Colina, en la provincia Chacabuco. La instalación tiene una potencia de 3,6 megavatios y utiliza 11.200 módulos de 320 vatios del productor chino Trina, tres inversores centrales de la empresa alemana SMA y 18 seguidores monoaxiales de la española Clavijo. Una segunda planta de 3,6 megavatios llamada La Quinta está ubicada en la misma localidad y tiene exactamente los mismos componentes fotovoltaicos que la primera.

La tercera planta, cuyo nombre es Valle de la Luna, tiene una potencia de 3,3 megavatios y se encuentra al noroeste de Santiago, en la región metropolitana. La empresa ha utilizado 10.080 paneles del productor chino Jinko, cuatro inversores centrales 720 CP-XT de SMA y 138 seguidores monoaxiales de la alemana Ideematec.

CVE dijo que los tres proyectos son parte de una cartera de 200 MW de proyectos de generación distribuida en Chile, cuya finalización está prevista para 2022. Contando estos tres proyectos a punto de concluirse, la empresa tiene aproximadamente 55 megavatios de proyectos solares en fase de desarrollo en Chile.

Pierre de Froidefond, uno de los fundadores de CVE junto con Christophe Caille y Hervé Luca, dijo a pv magazine, que los tres proyectos son bancables a pesar de los bajos precios de la electricidad en Chile actualmente. “Ante todo,” explica De Froidefond, “todas nuestras plantas están ubicadas en el área de Santiago donde la demanda de electricidad es alta gracias a una población más amplia que en las regiones remotas del norte donde los precios de la electricidad han bajado de forma significativa en años recientes. En segundo lugar, nuestros proyectos son parte del programa Pequeños Medios de Generación Distribuida (PMGD) y tienen acceso a precios estabilizados que son más altos que los del mercado el contado porque son calculados por la Comisión Nacional de Energía (CNE) con una perspectiva de medio plazo”.

De Froidefond ha explicado también que el modelo de negocio de la empresa se basa en energía distribuida producida localmente y vendida mediante PPAs a empresas y comunidades. “Esta es la razón por la que queremos proyectos que se localicen en las mejores áreas, lo que significa densamente pobladas y que ofrezcan oportunidades múltiples para llegar a un contrato de venta de le energía. En términos de estrategia, preferimos trabajar a través de partenariados con entidades locales para acelerar la entrada en el mercado y ganar experiencia rápidamente”, concluyó De Froidefond.

A diferencia de las grandes plantas fotovoltaicas, los proyectos solares desarrollados bajo el programa PMGD tienen la garantía de conexión automática a la red de media tensión y la seguridad de que toda la energía producida podrá ser inyectada en el sistema eléctrico. El programa está abierto a proyectos que no superen los 9 megavatios de potencia.