«Mantener la compra de energía al Proyecto Valle Escondido es un respeto a la seguridad jurídica y a la santidad de los contratos»

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La pasada semana anunciamos el comienzo de la construcción de la instalación solar Valle Escondido, ubicada en el municipio de Bagaces, provincia de Guanacaste, Costa Rica, por parte de BMR Energy, empresa desarrolladora, propietaria y operadora de proyectos de energía limpia en el Caribe y América Latina, parte del Grupo Virgin.

El proyecto suministrará hasta 5 MW al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) en virtud de un contrato de compra de energía de 20 años. Anteriormente, el ICE decidió en febrero no renovar contratos para adquirir producción renovable a generadores privados, lo que provocó el cierre de algunas plantas, pues las generadoras solo pueden suplir a ICE. Incluso la Asociación Costarricense de Productores de Energía (ACOPE) compartió con pv magazine una segunda carta enviada al presidente de la República para solicitar su intervención.

Preguntada por pv magazine, Acope ha compartido su visión en palabras de Mario Alvarado, Director Ejecutivo de la Asociación.

«Mantener la  compra de energía al Proyecto Solar Fotovoltaico Valle Escondido (PSFVE) es un respeto a la seguridad jurídica y a la santidad de los contratos.

La contratación del PSFVE se inició en el año 2015, según los esquemas de planificación eléctrica del ICE, con base en el proceso de selección de proyectos para un bloque de energía fotovoltaica No. 03-2015, que publicó el ICE en Las Gaceta No. 186 del 24 de setiembre del 2015.  De este proceso resultó ganador el PSFVE.  A partir de ahí se inició la tramitología para el cumplimiento de requisitos, contratación, refrendo, construcción y operación de este aprovechamiento solar.

Sin conocer el detalle interno de la PSFVE, parece que BMR Energy, del Grupo Virgin, es un nuevo inversionista dentro de este proyecto.  Esos cambios suelen ocurrir durante la fases preoperativas y operativas de estos desarrollos.
La oferta de energía del PSFVE, que consiste en energía solar fotovoltaica, no la puede dar otro generador público o privado, excepto que tengan la misma tecnología.

En el caso de los generadores privados, asociados de Acope, que han sido desconectados, uno de ellos tiene la capacidad de ofrecer 2 MW hidroeléctricos (PH Poás I y II), y el otro tiene la capacidad de ofrecer 20 MW eólicos (PERSL o PESA).

Como se ha dicho anteriormente, estas plantas desconectadas tienen precios muy competitivos para que el ICE las recontrate.  Y en caso de que no lo haga, es fundamental que se habiliten las posibilidades para utilizarla dentro o fuera de Costa Rica; y detener el cierre de las operaciones de plantas que producen energía renovable, que contribuyen con impuestos a la hacienda pública, con cargas sociales, desarrollo y empleo local, y además disminución de la huella de carbono».

Según anunció el ICE a principios de año, ante la baja actividad económica realizada en 2020 y las proyecciones del 2021 resultado de la pandemia, no renovará los contratos de compra de energía con generadores privados al amparo del capítulo 1 de la ley 7200. “El país cuenta con la suficiente capacidad instalada para satisfacer las proyecciones de demanda de energía. Dicha capacidad suma 3.537 MW con las cinco fuentes renovables y el respaldo térmico, mientras que la demanda del último año tuvo como máximo 1.737 MW. A esto se suma que, debido a la pandemia, la demanda nacional cayó cerca de 3% en 2020”, afirmaba en un comunicado.

 

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