Barbuda tendrán un sistema fotovoltaico a prueba de huracanes

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El Fondo de Energía Renovable EAU-Caribe (UAE-CREF) ha anunciado su asociación con el Ministerio de Servicios Públicos, Aviación Civil, Transporte y Energía del Gobierno de Antigua y Barbuda, el Fondo de Desarrollo de CARICOM (CDF) y el Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio de Nueva Zelanda (NZMFAT) para restaurar la energía a Barbuda tras la destrucción casi total de la isla por parte del huracán Irma en septiembre de 2017. Por su parte, el Fondo de Energía Renovable EAU-Caribe es la mayor iniciativa de energía renovable de su tipo en la región del Caribe y es una asociación entre el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional de los EAU (MoFAIC), el Fondo de Abu Dhabi para el Desarrollo (ADFD) y la empresa solar de los Emiratos Árabes Unidos, Masdar.

Según publica Masdar, el acuerdo prevé el desembolso de 5,7 millones de dólares de los Emiratos Árabes Unidos para apoyar a Antigua y Barbuda a través de la mayor iniciativa de energía renovable de su tipo en la región del Caribe, en la que los Emiratos Árabes Unidos y la República Centroafricana aportaron 3,5 millones de dólares durante la primera ronda de financiación en 2017, además de los 700.000 dólares de financiación humanitaria que los Emiratos Árabes Unidos proporcionaron a Antigua y Barbuda tras el huracán Irma en 2017.

El Gobierno de Antigua y Barbuda también aportó 1 millón de dólares a través de la FCD, y el Gobierno de Nueva Zelandia donó 500.000 dólares para ayudar a financiar el proyecto y construir una central eléctrica híbrida de energía solar-diesel equipada con acumuladores de baterías resistentes a huracanes. El proyecto será ejecutado por los EAU-CREF en colaboración con el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional de los EAU (MoFAIC), el Fondo de Desarrollo de Abu Dhabi (ADFD) y la Compañía de Energía del Futuro de Abu Dhabi (Masdar), responsable del diseño e implementación del proyecto, de cuya composición no se han facilitado más detalles.

El objetivo del proyecto es construir un suministro de energía eléctrica moderno, resistente al clima, seguro, fiable y sostenible para Barbuda tras el huracán Irma, que destruyó el 95 por ciento de la isla el 6 de septiembre de 2017 y obligó a evacuar a los 1.800 residentes a Antigua. No se han dado a conocer más especificaciones técnicas sobre el proyecto.

La planta sustituirá unos 260.000 litros de combustible diesel al año, lo que supondrá un ahorro de 320.000 dólares para el Gobierno de Antigua y Barbuda y compensará 690 toneladas de dióxido de carbono al año. El proyecto apoya notablemente la industria del turismo verde en Barbuda.