Itaipu y Copel desarrollan en Paraná un proyecto de microrredes pionero en Brasil

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Como explica Paulo Afonso Schmidt, Superintendente de Energías Renovables de Itaipú, las microrredes constituyen uno de los campos más prometedores en el desarrollo tecnológico de los próximos años, por su importancia estratégica y por posibilitar el uso de diferentes fuentes renovables (como el biogás, la energía solar y la eólica), como alternativas para garantizar la seguridad energética asociada al concepto de generación distribuida o descentralizada (la producción de energía realizada con las unidades consumidoras).

En el oeste del Paraná, la adopción de microrredes puede convertirse en una herramienta importante para consolidar a la región como el principal centro de producción de proteínas animales del país. Se estima un crecimiento de casi el 90% en el consumo de electricidad en la región en la próxima década.

En la Granja São Pedro, propiedad de la familia Colombari, se ha instalado una microrred como primera fase de un proyecto que desarrollarán Itaipú y Copel. La iniciativa se basa en la experiencia de Copel Distribuição, elegida la mejor empresa nacional del segmento y pionera en el área de electrificación rural, e Itaipú, la mayor productora de energía del mundo a partir de una fuente sostenible.

“Hoy en día, en las actividades ganaderas de la región, la energía es un insumo esencial, tanto para el suministro de electricidad como para la climatización de las granjas avícolas. El daño causado por una eventual falta de energía es grande”, explicó Pedro Antonio Colombari.

Schmidt, afirma que la viabilidad del proyecto se debe a las nuevas tecnologías que han venido permitiendo la adopción de sistemas inteligentes que permiten la integración eficiente de diferentes fuentes renovables en microrredes. Además, es posible conectarlas a la red de distribución y los productores puede vender la energía excedente al distribuidor, de acuerdo con el modelo actual creado por la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel).

En una próxima etapa, el proyecto prevé ampliarse hasta los 500 kW, con una inversión estimada de 15 millones de reales en 48 meses. La alianza entre Itaipu y Copel también prevé, en un futuro, inversiones en laboratorios e investigación en microrredes, la implementación de unidades piloto para la generación de energía eléctrica a diferentes escalas y la participación de los municipios de la región. La elección de estos municipios tuvo en cuenta la alta concentración de rebaños (principalmente cerdos) y su ubicación en las márgenes del embalse de Itaipú, reduciendo así el potencial contaminante de estas actividades.