No existe peligro específico de incendio causado por plantas solares

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Algunas semanas después de haber publicado un artículo sobre como evitar incendios en las instalaciones fotovoltaicas, volvemos a hablar del tema con David Rau, gerente general de la empresa fotovoltaica chilena Flux Solar SpA.

En su charla con pv magazine, Rau ha expresado la preocupación de que artículos como los que publicamos podrían generar falsos temores entre los propietarios de casas. “Lo que no me gustó mucho fue sobre todo el titular, que es ‘Evitar incendios en las instalaciones fotovoltaicas’, lo que denota que existe un riesgo específico causado por dichas instalaciones que el cliente tiene que evitar,” dijo.

El Gerente General de Flux Solar, David Rau

Image: Linkedin, David Rau

Según Rau, de hecho, estudios recientes han demostrado que no existe peligro específico causado por plantas solares mayor al riesgo de cualquier instalación técnica. “Leyendo el artículo en detalle, además se aprecia que el contenido es más bien relacionado a la necesidad de contar con instalaciones hechas bajo protocolos internacionales y por instaladores calificados, los cuales son procesos aplicables a cualquier sistema eléctrico, no específicamente a sistemas solares,” explicó.

Uno de los peligros mayores en tema de incendios en instalaciones fotovoltaicas, según él, son los rumores sobre casas quemándose sin la intervención de bomberos, por la existencia de un sistema solar fotovoltaico o la existencia de riesgos específicos, relacionados con la instalación de plantas solares. A este propósito, Rau cita un estudio del instituto alemán TÜV Rheinland (Sepanski, 2015) que muestra una evidencia completamente diferente.

Además, según él, la Agencia Internacional de Energía (IEA) está siendo muy clara con la declaración de que un sistema fotovoltaico correctamente instalado y mantenido, no representa ni un riesgo a la salud, ni un riesgo al medio ambiente y, ni un riesgo a la seguridad. La misma agencia, por otra parte, aclara que los componentes de una planta fotovoltaica están siendo certificados y testeados bajo pruebas y protocolos muy estrictos y mundialmente validados.

En su estudio, los expertos del TÜV Rheinland han revisado un total de 1.300.000 viviendas con un sistema solar instalado. De esta cantidad, 430 casas contaron con algún daño causado por calor o fuego, mientras que 210 casas contaron con un incidente causado por algún componente del sistema solar FV.

“210 casas representan el 0,016 % de todas las casas con un sistema solar FV y dentro de estas 210 casas, solamente en 79 casos se generó algún daño en la edificación y, solamente en 12 casos el incidente terminó en la destrucción de la misma,” explicó Rau. “Esto representa un 0,0009 % de los casos analizados”, agregó.

Entre las causas identificadas por lo expertos alemanes hay cuatro tipos:

-Los errores de planificación, representados por fuerzas mecánicas en el panel, caja de conexión o cableado; instalación de equipamiento al aire libre no apto para este ambiente; errores de dimensionamiento o selección de conductores o protecciones; e instalación en cercanía directa, de material inflamable.

-Los errores de instalación, constituidos por: mala conexión o mal uso de conectores CC; falta de aprieta en bornes, protecciones etc.; y falta de aislamiento.

-Causas exteriores como impacto de rayos, animales o trabajos ajenos que dañan el material.

-Errores de fallo del producto, especialmente de módulos e inversores.

Dentro del pequeño universo de los incidentes nombrados, según Rau, destacan los errores de instalación y los errores del producto. La recomendación del estudio para evitar dichos errores en ambos casos apunta a normativas nacionales claras y orientadas en la experiencia internacional.

“Personalmente, hago un énfasis en las conexiones CC con los conectores solares, su forma de conectar, la calidad del producto y la combinación imprecisa de proveedores,” explicó Rau. “Se trata de equipamiento de costo marginal al presupuesto total expuesto a la intemperie durante 25 años,” agregó.

Según él, además, en Chile ya rigen altos estándares internacionales para los sistemas solares FV bajo la ley del Net-Billing 20.571. “Este reglamento y la certificación TE4 garantiza el uso de materiales adecuados y seguros con las terminaciones que permiten una larga durabilidad de los equipos y la minimización de posibles riesgos,” dijo.

También se exige el cumplimiento de rigurosos estándares internacionales a través de homologación y certificación del equipamiento usado para el sistema solar, logrando garantizar el funcionamiento seguro a largo plazo. “Es así, que cumpliendo el RGR02 y adquiriendo la certificación SEC TE4, se pueden evitar diversas fuentes de error identificadas y se genera una certificación clara que permite al cliente asegurarse del estándar de calidad de su planta solar,” explicó.

Con respecto al trabajo de bomberos, Rau subraya la necesidad de asegurar su seguridad de trabajo en edificaciones con sistemas FV. Según otro estudio del Fraunhofer ISE publicado en 2017, el sistema solar FV no genera ningún peligro especial para los trabajos de bomberos, siempre cuando estos siguen los procedimientos de seguridad correspondientes a sistemas eléctricos. “Normas estándares como la alemana VDE 0132:2008, definen distancias mínimas para el trabajo de bomberos cerca de instalaciones eléctricas y, son perfectamente aplicables para el trabajo con sistemas solares FV”, explicó. En Chile, sin embargo, ya existe entre otros una guía escrita por la Academia Nacional de Bomberos, la cual explica detalles de funcionamiento, posibles riesgos por ser una instalación eléctrica y formas de trabajo seguro.

Los requisitos fundamentales para garantizar la seguridad de los bomberos son rotulación y señalética: Una vez en el sitio, los bomberos deben poder identificar rápidamente la situación para definir la estrategia de operación; contar con un acceso adecuado al sector; interruptores DC claramente identificables con fácil acceso en la entrada de la vivienda que permiten la desconexión del inversor de los paneles solares; clara identificación de los conductores; contar con un sistema de detección de arcos.

“La norma RGR02 incorpora la totalidad de estas recomendaciones y generalmente cuenta con exigencias bastante mayores a los sistemas solares,” dijo Rau. Además, estas medidas no deben ser considerados como un incremento en costos de los proyectos sino como un estándar mínimo para un sistema solar fotovoltaico tal como existen estándares para cualquier otra instalación técnica.

Rau, además, recomienda tres acciones añadidas para garantizar aún más la seguridad de la instalación: monitoreo del sistema: un bajo rendimiento o una reducción de generación no causada por el nivel de radiación, puede ser un índice de fallas en el sistema solar y deberían ser revisadas; revisión automática de aislamiento: un inversor moderno cuenta con un control automático del aislamiento y reporta cualquier falla. Si el inversor detecta un error de aislamiento, interrumpe de inmediato su funcionamiento o no inicia su trabajo. Un mensaje de error de este tipo debe ser revisado; y mantenimiento preventivo: guías oficiales se pueden encontrar en IEC 62446 y también la mesa fotovoltaica de la ACESOL está trabajando en ciertas recomendaciones, pero como regla simple se puede definir la necesidad de revisiones visuales para descartar daños físicos en los conductores, cajas o conexiones, la revisión manual de la estabilidad estructural (apriete tuercas etc), la confirmación de datos de operación y la limpieza en general periódica.