Si quieres la paz, prepárate para la solar

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La start-up con sede en Estados Unidos Energy Peace Partners está implementando un programa para ayudar a las misiones humanitarias en el mundo reducir la dependencia de los combustibles fósiles para pasa a una forma más barata de energía, la fotovoltaica.

El plan, conocido como Peace Renewable Energy Credit (PREC), está destinado a ayudar a las operaciones humanitarias y de paz internacionales existentes utilizando generadores de energía solar y energía renovable, con el objetivo de hacerlas independientes de los proveedores de combustibles locales que a menudo están involucrados en los conflictos.

Según el CEO y fundador de la compañía, Dave Mozersky, muchas crisis humanitarias se están agravando actualmente por el cambio climático. Según él, es fundamental en cambio combinar el desarrollo de energía limpia con la mejora de los procesos paz en varias de las áreas frágiles del mundo. Eso resultaría en una doble ventaja tanto para las instituciones internacionales que trabajan para crear las condiciones para la paz como para las comunidades e instituciones locales y, además, contribuiría a la eliminación de combustibles contaminantes y costosos.

“Actualmente podemos ver un gran número de escenarios de conflicto y crisis donde nuevas inversiones en energía renovable podrían proporcionar múltiples beneficios económicos, sociales, políticos y de paz, pero esta no es una práctica actual”, dijo Mozersky.

Cuando se le preguntó qué ubicaciones, específicamente, podrían beneficiarse de este tipo de acción, Mozersky dijo que hay muchos áreas de conflictos donde también hay mucha pobreza energética. Estas incluyen Sudán del Sur, donde la empresa ya está operando, Congo, Somalia, Yemen, Myanmar, Haití, Afganistán, Uganda, Ruanda, Djibouti y Chad.

En Yemen, según las estimaciones preliminares de su Ministro de Energía, más de 300 MW de generadores de energía fotovoltaica se han instalado desde que comenzó la guerra en 2015.

Mozersky afirma que los gobiernos internacionales que respaldan operaciones humanitarias de miles de millones de dólares al año, tienen muchas raziones para abrazar las energías renovables y, en particular, para maximizar los beneficios y evitar consecuencias negativas involuntarias.

“Si las misiones humanitarias y los campamentos de las Naciones Unidas pudieren abastecerse de energía solar, no tendrían que depender de los proveedores locales de diésel y combustible, que pueden participar en las economías de guerra locales”, dijo Mozersky. “Además de ser más económico, esto también ayudaría a reducir su huella de carbono en áreas tradicionalmente plagadas de contaminación y desastres naturales, y ayudaría a introducir nuevas infraestructuras de energía renovable en regiones frágiles”.

La electricidad es, por otra parte, uno de los costos más altos de las misiones humanitarias. En Sudán del Sur, el país menos electrificado de la Tierra, pero que alberga uno de los niveles más altos de radiación solar del mundo, Energy Peace Partners está contribuyendo a la construcción de infraestructuras de energía más confiables y, al mismo tiempo, está desvinculando el crecimiento económico de la geopolítica del petróleo y el gas, lo que también significa expandir la economía de la región con menos tensiones interregionales e intertribales.

“La transición de las operaciones humanitarias en el sur de Sudán del diesel a la energía solar es una forma de traer nueva infraestructura de energía renovable que puede servir como bloques de construcción para la paz en el país”, dijo Mozersky.

Lo que hace que el diesel o cualquier tipo de combustible más caro en zonas de conflicto es la falta de infraestructura de la red, que en muchos países frágiles o bien no ha existido nunca, o ha sido dañada por las operaciones militares.

“El costo de la energía solar, en particular, se ha reducido drásticamente en los últimos años, y la energía solar es a la vez una fuente de energía más barata y más consistente que las alternativas en Sudán del Sur. Los paneles solares se pueden escalar fácilmente y pueden durar para los próximos veinte años”, escribió Mozersky en un informe reciente del Instituto de la Paz de los Estados Unidos.

Según él, las energías renovables, aunque no tengan el poder de terminar con los conflictos, “tienen el poder de mejorar el apalancamiento de la ayuda internacional tanto a corto como a largo plazo”.

La solar no produce ruido y contaminación, y sus necesidades de mantenimiento son muy limitadas. “Sin duda, es la mejor solución para los complejos de ONG, agencias de la ONU y bases de mantenimiento de la paz, y campamentos de Protección Civil (POC)”, dijo Mozersky.

Mientras tanto, varias ONG y agencias en Sudán del Sur han pasado a un 100 % de energía solar más almacenamiento, entre ellos Internews, que reúne varias estaciones de radio locales. Los donantes internacionales, sin embargo, a veces son reacios a invertir en módulos solares, favoreciendo más bien a los generadores diesel, debido a los costos iniciales más bajos. Además, son más baratos de reemplazar, si sufren ataques a las ubicaciones de las misiones.

El Peace Renewable Energy Credit (PREC), es un mecanismo de financiación concebido por Energy Peace Partners específicamente para apoyar la energía renovable en entornos de conflicto y crisis. Su objetivo es ampliar los mercados existentes de créditos de energía renovable (REC) a las áreas más frágiles del mundo.

“El PREC respalda nuevos proyectos de energía renovable en países pobres en energía, clima y crisis, que carecen de incentivos económicos. Los PRECS capturan los beneficios ambientales y sociales de tales proyectos, y ofrecen una forma de monetizar la energía renovable, creando una nueva fuente de ingresos para los desarrolladores. Esto puede beneficiar los objetivos ambientales, sociales y de consolidación de la paz “, dijo Mozersky.