Chile anuncia su plan para el cierre gradual de las centrales a carbón, la FV será la fuente primaria en 2030

El gobierno de Chile y las cuatro empresas que constituyen la Asociación de Generadoras de Chile, es decir, la francesa Engie, la italiana Enel, la estadounidense AES Gener y la chilena Colbun, se acordado no construir nuevas plantas de carbón “que no cuenten con sistemas de captura y almacenamiento de carbono u otras tecnologías equivalentes”.

Las dos partes, además, han programado establecer, a través de un grupo de trabajo conjunto, un cronograma y las condiciones para el cese programado y gradual de la operación de centrales de carbón que no utilicen tecnologías para la captura y almacenamiento del carbono.

Más detalles sobre la implementación de este plan, sin embargo, no fueron hechos publicos.

Actualmente las centrales termoeléctricas de carbón cubren un 40 % de la producción de energía eléctrica en Chile. Según un informe publicado por la misma Generadoras de Chile y elaborado por el consorcio PSR-Moray, sin embargo, la fotovoltaica llegará a ser la fuente primaria de electricidad en Chile ya en 2030, llegando a cubrir más de un 30 por ciento de la demanda.

Según el informe, además, la termoeléctrica en conjunto llegará a tener una cuota de apenas un 2 5% ya a partir de 2030, mientras que el restante 75 % sería cubierto por las renovables.

“Según la modelación para 2030,” se lee en el informe de la asociación, “al 29 % llegaría el aporte hídrico a la matriz, mientras que las fuentes solares fotovoltaicas y eólicas, denominadas como renovables variables, sumarían 42 %. El 4 % restante equivaldría a biomasa, geotermia y concentrador solar de potencia (CSP).”

El estudio, sin embargo, enfatiza la necesidad de mantener activas unas centrales a carbón para asegurar flexibilidad al sistema eléctrico, ya que “la energía solar no se genera de noche, o el viento que hace funcionar los parques eólicos, no es constante”.