La fotovoltaica en el mundo: Estados Unidos y la campaña europea promovida por Greenpeace “Go Solar”

A pesar del caos de la Administración Trump en materia de política medioambiental, el proceso protagonizado por Suniva y SolarWorld es uno de los más relevantes para el sector de la solar en Estados Unidos. El caso, focalizado en células solares de silicio cristalino que excluye a los productos de capa delgada, está en el punto de mira. El pasado miércoles, el director general de First Solar, remitió una declaración a la Comisión Internacional de comercio de Estados Unidos afirmando que, debido a que varios participantes del proceso habían mencionado a la empresa buscando el propio beneficio, la comisión podría beneficiarse de su perspectiva. Según First Solar, “es posible desarrollar un remedio justo y efectivo que dé a los fabricantes estadounidense el alivio que necesitan sin perjudicar el crecimiento de la industria solar del país”. Una declaración de este tipo pone de manifiesto el desacuerdo entre la empresa y la SEIA, la Asociación de Industrias de la Energía Solar, de la que First solar es miembro. La empresa afirma haber registrado pérdidas superiores a los 500 millones de dólares debido a la caída de los precios provocada por el exceso de oferta, especialmente asiática. Por su parte, SEIA ha demostrado su desacuerdo, pues su postura no está a favor de los aranceles.

Mientras tanto, en Europa, Greenpeace ha hecho un llamamiento a la Unión Europea para que apruebe políticas que conduzcan a una era energética 100 % renovable con la solar a la cabeza del cambio. La campaña, llamada “Go Solar” (¡Solar ya!), ha desplegado soles gigantes en ciudades europeas como Budapest, Barcelona, Liubliana, Sibiu, Zadar y Pernik, pero quizás el más llamativo fue el de Bruselas, donde 65 activistas de cinco países diferentes desplegaron una pancarta gigante justo fuera de la sede de la Comisión Europea, el Consejo Europeo y cerca del Parlamento Europeo con el lema “¡Solar ya!”. La Unión Europea está decidiendo actualmente el futuro del sistema energético de Europa y el próximo 28 de noviembre votará una serie de medidas políticas y legislación al respecto. El 11 de diciembre, además, está prevista una reforma de las reglas del mercado eléctrico, y la votación del Parlamento Europeo se realizará a principios de 2018.