La fotovoltaica en el mundo: Estados Unidos, Portugal, Irlanda y Países Bajos

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, podría decidir imponer aranceles a los productos solares chinos si la Comisión de comercio internacional del país (USITC) lo recomendase el próximo 22 de septiembre. Según informa Axios, que cita una fuente no identificada, la posibilidad que se introduzcan los aranceles es de aproximadamente un 90 por ciento. Las medidas contra los productores fotovoltaicos chinos, acusados de prácticas de dumping en el mercado estadounidense, fueron pedidas por las empresas Suniva y SolarWorld Americas. Suniva había anunciado su insolvencia en abril, mientras que la sociedad matriz de SolarWorld Americas, la alemana SolarWorld AG, se declaró insolvente en mayo. La filial estadounidense, sin embargo, declaró no haberse visto afectada por la insolvencia de la casa matriz.

En Portugal está aumentando el número de proyectos solares de gran escala presentados a las autoridades públicas. Aunque todavía no existe un cuadro regulatorio favorable para el desarrollo de las plantas solares en el país, no es improbable que muchas promotoras estén elaborando los proyectos en previsión de un posible mecanismo de licitaciones que la Unión Europea ha recomendado recientemente a todos sus miembros y que podría ser adoptado por el gobierno portugués. La asociación portuguesa Apren, además, ha pedido formalmente a las autoridades de Lisboa que introduzcan dicho mecanismo. El modelo serían las licitaciones recientemente celebradas en España, donde se contrataron cerca de 4 gigavatios de solar. En cuanto a los proyectos presentados, el gobierno ha anunciado haber aprobado ya 14 plantas solares por una potencia total de 521 megavatios. Portugal ha tenido hasta la fecha un desarrollo muy limitado de las grandes instalaciones fotovoltaicas.

El gobierno irlandés acaba de presentar su nueva estrategia para la solar y las renovables. En un documento publicado ahora fruto de una consulta pública, el gobierno ha explicado que la nueva ley fomentará sobre todo las renovables y la fotovoltaica de gran escala a través de un mecanismo de licitaciones. La generación distribuida, sin embargo, quedó fuera de las nuevas disposiciones, aunque el gobierno dijo que se está preparando un reglamento separado para el fomento este segmento. Irlanda tiene actualmente una potencia fotovoltaica instalada de unos pocos megavatios. Según afirmó el operador de red local EirGrid en mayo, el número de proyectos solares presentados está creciendo y a finales de febrero la potencia total de todos estos proyectos había alcanzado ya 1.474 megavatios. Irlanda espera cubrir un 40 por ciento de su demanda eléctrica con las renovables en 2030.

En Holanda, el gobierno acaba de contratar 2,3 gigavatios de fotovoltaica en la última ronda del programa SDE+ para proyectos solares y de renovables de potencia superior a 15 kilovatios. Según informa el Ministerio de Economía del país, la solar obtuvo el 73 por ciento de la potencia contratada, a pesar de haberse adjudicado solo un 49 por ciento de los fondos para los incentivos asignados en la ronda, en la cual se otorgaron contratos para 3,212 megavatios de capacidad de generación de fuentes renovables. A los proyectos fotovoltaicos seleccionados en la ronda se destinará un monto total de 2.800 millones de euros en concepto de incentivos. El gobierno holandés dijo que el buen éxito de la solar en la subasta fue debido esencialmente a la caída de los precios de los módulos fotovoltaicos.