La fotovoltaica para cocinar

Share

Se llama Sunspot Solar Electric Cooking y es el ganador del 2º Renewable Transformation Challenge, organizado por Elsevier y la Sociedad Internacional de Energía Solar (ISES).

En comparación con otras cocinas solares tradicionales, que generalmente concentran la luz solar en superficies espejadas y la convierten en calor, este nuevo dispositivo, desarrollado por la compañía estadounidense Sunspot, se basa en la electricidad generada por la tecnología fotovoltaica.

“La combinación de microfinanzas innovadoras, electrodomésticos de cocina eléctricos eficientes para el consumidor y módulos fotovoltaicos de bajo costo han permitido introducir el sistema de cocina solar-eléctrica, que puede competir con las estufas de biomasa tradicionales”, dijo Sunspot en un comunicado.

El dispositivo consta de dos módulos fotovoltaicos, una batería de plomo-carbono, un inversor y una placa de inducción. La compañía afirma que la estufa inductiva tiene una eficiencia de más de un 80% e y capaz de encenderse y apagarse instantáneamente, para eliminar el desperdicio de combustible y permitir cambios en los tiempos de cocción. El dispositivo también se puede utilizar para proporcionar electricidad para lámparas LED, puntos de carga de teléfonos móviles y pequeños electrodomésticos, cuando no se utiliza para cocinar.

“La electrificación de los métodos de cocción tradicionales en los países en desarrollo, que generalmente dependen del uso insostenible de los combustibles de biomasa, cambiará significativamente las cosas y también ayudará a acelerar el acceso a la energía a todas las poblaciones fuera de la red”, dijo David Renne, presidente de ISES.

El modelo Pay-as-you-go

Las tecnologías de pago por uso (Pay-as-you-go), que proporcionan energía solar a las comunidades rurales sin acceso a la electricidad, han sido señaladas como una opción para usar la cocina fotovoltaica. El modelo de pago por uso se está utilizando para proyectos de minirredes en países con bajo acceso a la energía.

Un informe reciente de Wood Mackenzie mostró que una conexión a la red para las aldeas rurales puede costar en promedio alrededor de $ 500- $ 2,200 por conexión. Por el contrario, los sistemas fotovoltaicos a pequeña escala con una capacidad de 5-250 W (DC), operados en base al modelo de pago por uso, cuestan en promedio alrededor de $ 80- $ 550.