Chile: Universidad Católica y Fraunhofer estudiarán componentes solares idóneos para el desierto

La Universidad Católica (UC) de Chile y la división andina del instituto solar alemán Fraunhofer han puesto en marcha un proyecto experimental para analizar el comportamiento de distintas tecnologías solares en el desierto de Atacama.

Con ello no solamente se pretende estudiar la durabilidad de los diferentes tipos de tecnologías solares en el extremo clima de salinidad y elevados niveles de radiación de una extensa zona en el norte del país, sino también implementar certificaciones de los componentes y materiales más apropiados para ser empleados en climas desérticos. La gran mayoría de los módulos solares y demás componentes que se están instalando en Chile vienen acreditados por certificaciones internacionales realizadas bajo condiciones climáticas muy distintas al exigente clima del desierto chileno.

“El norte de Chile presenta los niveles de radiación más altos del mundo, lo que resulta muy interesante para el sector científico, económico e industrial. Sin embargo, el ambiente desértico representa un desafío para la durabilidad de las tecnologías solares”, indicó al medio local “Eldinamo” Rodrigo Escobar, académico de Ingeniería Mecánica y Metalúrgica de la UC que lidera la iniciativa.

El proyecto se llevará a cabo en un terreno de más de 1.000 hectáreas del que la UC dispone en Alto Pachaque de Atacama, y que abarcan una zona entre el desierto y la costa. La UC tiene concesión del Ministerio de Bienes Nacionales sobre dicho terreno hasta el año 2032.

El prestigioso instituto Fraunhofer abrió en mayo del pasado año una delegación en Chile. Con apoyo del Ministerio de Energía y la Corporación de Fomento a la Producción (Corfo), el Centro de Tecnologías para Energía Solar de Fraunhofer Chile Research (FCR-CSE) busca apoyar el desarrollo de una industria solar en Chile, que ofrezca productos y servicios de alta calidad para el mercado internacional. En la presentación del brazo chileno del Fraunhofer ya se dejó constancia del actual proyecto con la UC: “Queremos desarrollar y testear tecnologías que se adapten a las condiciones particulares de clima y alta radiación del norte de Chile, un conocimiento que puede ser exportado a otros países”, decía el pasado año Andreas Haeberle, director de la división chilena del Fraunhofer Institut.

Chile cuenta actualmente con una potencia instada de 1.179 megavatios, según los últimos reportes de los operadores de los sistemas (CDCE). Mientras que en el Sistema Interconectado Central (SIC) hay más de 700 megavatios y otros 152 en construcción, la potencia solar operativa actual en el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING) suma 270 megavatios y casi otros 830 megavatios en construcción. La gran mayoría de las centrales operativas y proyectadas cuentan con tecnología cristalina. (María Sarado)