Startup finlandesa quiere fabricar módulos solares y baterías de litio en Bolivia

La startup filandesa Tespack ha presentado una propuesta a diplomáticos bolivianos para implantar una planta productora de baterías de litio y otra de módulos y células solares en Bolivia. La empresa, especializada en soluciones portátiles solares para lugares remotos y que fabrica también baterías para teléfonos y portátiles, tiene previsto presentar el proyecto “Aurinko” (sol en finlandés) durante el mes de agosto al presidente Evo Morales para su autorización.
El proyecto contempla la construcción de la primera fábrica en Bolivia de módulos y células solares de tecnología cristalina, así como también contempla el fabricar paneles de capa delgada CIGS (diseleniuro de cobre, indio y galio). Se prevé que disponga de una capacidad de producción de 200 megavatios para su distribución en el mercado suramericano. Está previsto que en ella también se fabriquen productos del catálogo de la empresa. La empresa, que actualmente cuenta con instalaciones de producción en Finlandia, Bulgaria y China, “tiene el interés de poder ser socio mayorista en la fábrica de paneles solares o totalitario para poder producir nuestros productos en Bolivia y exportarlos a Europa y Estados Unidos”, señala su consejero delegado Mario Aguilera. Aunque el cronograma aún no está definido, el empresario boliviano asentado hoy en Finlandia estima que la fábrica podría levantarse en un plazo de siete meses
La fábrica de baterías de litio, sin embargo, se realizaría completamente con recursos estatales bolivianos o podría contar parcialmente con inversión externa, indica Aguilera. A pesar de disponer de una de las mayores reservas de litio del mundo, Bolivia solo cuenta con una planta ensambladora de baterías de litio. La empresa estima un plazo de entre uno y dos años para que la fábrica pudiera estar operativa.
Entre los planes de la joven empresa, que ya ha sido reconocida en 2013 y 2014 con premios internacionales a la innovación empresarial, también está el poner en marcha un plan de educación llamado “Illimani”. Se pretende dotar a los profesores rurales de mochilas inteligentes equipadas con módulos de entre 4 y 12 vatios de potencia y baterías de entre 12.000 y 20.000 miliamperios hora para que tengan las mismas “posibilidades que un profesor en la ciudad para poder enseñar”. Más del 20 por ciento de la población boliviana no tiene todavía acceso a la electricidad, principalmente en las zonas rurales

Hasta la fecha, la mayor parte de las instalaciones fotovoltaicas en Bolivia son aisladas. El próximo mes de septiembre está prevista la conexión a red de la primera instalación fotovoltaica de megavatios en el país, un bloque de dos megavatios de una central de cinco megavatios en el departamento de Pando. También existen planes en la actualidad para construir una central de 20 megavatios en el departamento de Oruro. (Redacción)