Auge de las baterías de litio

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El sector de la acumulación electroquímica de energía se muestra particularmente dinámico. Un reciente estudio de la Universidad Técnica de Múnich (TUM, por sus siglas en alemán) muestra que el número de solicitudes de familias de patentes (es decir, grupo de solicitudes de patentes y patentes para invenciones similares o iguales) se ha más que duplicado en los últimos años: de 2.800 en el año 2006 a 5.900 solicitudes en 2011. Los desarrolladores asiáticos lideran el interés para patentar sistemas de almacenamiento electroquímico con 2.100 solicitudes, frente a 530 inscripciones procedentes de Europa y 410 de América.
El estudio también analiza qué tecnologías cuentan con mayores posibilidades de establecerse en el mercado. La mayoría de patentes se refiere a baterías litio, con más de 4.900 familias de patentes que se contabilizaron en 2011. Según indican los autores, este segmento muestra una constante tendencia al alza desde el año 2008 después de haber superado el retroceso experimentado en 2007 cuando productos de diversos fabricantes fueron retirados del mercado por deficiencias de seguridad. Las baterías de plomo ocupan el segundo lugar con cerca de 580 familias de patentes registradas en 2011, seguidas por las pilas alcalinas con 240 familias de patentes. Las solicitudes de patentes de las baterías de flujo han aumentado significativamente (de 90 en 2009 a 200 solicitudes en 2011), mientras que las tecnologías de sodio-azufre se mantienen minoritarias con tan solo 20 solicitudes de patentes.
“Teniendo en cuenta estas inversiones, podemos suponer que las nuevas tecnologías de acumulación electroquímica estarán maduras para el mercado en un futuro próximo y que serán más económicas que los productos actuales”, indica Simon C. Müller, físico y economista en el departamento de Estrategia y Organización de la Universidad Técnica de Múnich. "El escepticismo de que no se puede realizar baterías de litio suficientemente seguras parece haber desaparecido", estima Müller a tenor del predominio de esta tecnología en las patentes solicitadas. En su opinión, el segmento del litio podría alcanzar pronto un punto en el que se genere un efecto de retroalimentación positiva: "una vez que los parámetros técnicos y económicos sean suficientemente buenos habrá una mayor inversión en investigación y desarrollo, lo que a su vez producirá una nueva ventaja competitiva". Otro aliciente es que las baterías de litio podrían usarse no solo en el sector energético sino también en el automovilístico. (Petra Hannen)