Organismo brasileño apunta a 78 GW de FV de generación distribuida en 2050

Según un estudio del organismo público brasileño Empresa de Pesquisa Energética (EPE) de proyección de la demanda energética a 2050, la potencia fotovoltaica de las instalaciones de generación distribuida podría situarse en 78 gigavatios en 2050 en Brasil. Esta estimación corresponde al escenario de referencia el cual contempla en concreto que las instalaciones fotovoltaicas de generación distribuida podrían representar un 0,1 por ciento del mix en 2020 (con una potencia instalada de 0,5 gigavatios), un 1,3 por ciento en 2030 (con una potencia instalada de 10 gigavatios), un 4,7 por ciento (con una potencia instalada de 50 gigavatios) y un 5,7 por ciento en 2050 (con una potencia instalada de 78 gigavatios).
EPE indica que sus estimaciones están en la línea de las proyecciones de la AIE, organismo que apuntaría a que un 6,5 por ciento del mix en el mundo sea cubierto por instalaciones fotovoltaicas de generación distribuida. Además del escenario de referencia, EPE recoge un escenario en el que habría más compromiso gubernamental por el desarrollo de la fotovoltaica de generación distribuida en Brasil. En este último escenario, las instalaciones fotovoltaicas de generación distribuida podrían alcanzar una potencia de 1 gigavatio en 2020, de 20 gigavatios en 2030, de 82 gigavatios en 2040 y de 118 gigavatios en 2050.
En base a informaciones tomadas de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), EPE ha elaborado una perspectiva de la reducción de costes de los sistemas fotovoltaicos de generación distribuida que acontecerá en Brasil. En el sector residencial, EPE pronostica una reducción de costes de los sistemas de siete reales brasileños (3,1 dólares estadounidenses) en 2013 a 4,4 reales (1,9 dólares) en 2020 y 2,3 reales (1 dólar) en 2050.
En el segmento comercial, EPE parte de un coste de los sistemas fotovoltaicos de 6,5 reales (2,9 dólares) en 2013, un precio que se reduciría a 4,2 reales (1,7 dólares) en 2020 y 2,1 reales (0,9 dólares) en 2050. En cuanto al segmento industrial, según EPE el coste de los sistemas se situaría en seis reales (2,7 dólares) en 2013 y bajaría a 3,4 reales (1,5 dólares) en 2020 y 2 reales (0,9 dólares) en 2050.
Entre los nichos de mercado, EPE destaca que los usuarios de alto consumo, con un consumo de más de 500 kilovatios hora anuales son un nicho de mercado para las instalaciones fotovoltaicas de generación distribuida. Otro de los segmentos con grandes posibilidades en Brasil es el de los edificios públicos. EPE pone de relieve que este podría ser un "sector estratégico para la difusión de la energía fotovoltaica en el país, la tomar la inicitaiva de integración de este tecnología en sus instalaciones, sirviendo de ejemplo a la sociedad", reza el estudio de EPE.
Además, en su informe, el organismo destaca que los nuevos modelos de negocio como el leasing y la compra de electricidad en grupo podrían impulsar el desarrollo de los sistemas fotovoltaicos de generación distribuida en Brasil.
En Brasil se introdujo un esquema de medición neta en 2012 para instalaciones de energías renovables de hasta un megavatio de potencia. Según datos de la Agencia Nacional de la Energía Eléctrica (Aneel) hasta la fecha se han instalado unos 150 sistemas fotovoltaicos bajo el esquema de medición neta que suman una potencia de menos de diez megavatios. (Redacción)