Alemania incrementa casi en 20% el canon de las renovables

El canon con el que se paga en Alemania el fomento a las renovables se incrementará en 2014 a 6,24 céntimos de euro por kilovatio hora. Así lo han hecho público las cuatro operadoras de redes alemanes, obligadas a presentar pronósticos independientes acerca del suplemento que imputarán al consumidor en el recibo de la luz para pagar las tarifas de inyección que perciben las renovables. Esto significa un incremento de casi el 20 por ciento con respecto a este año, situado en 5,27 céntimos por kilovatio hora.

En total, la cuantía estimada del canon de la ley de renovables alemana (EEG, por sus siglas en alemán) ascenderá en 2014 a 23.600 millones de euros, entre los que se incluyen 2.200 millones de euros de saldo negativo de 2013. Este solo concepto supone ya 0,6 céntimos por kilovatio hora del importe del suplemento. Para mitigar las posibles fluctuaciones en la cuenta de la EEG en 2014 por la incorporación de nuevas centrales renovables, se estipula una "reserva de liquidez" de aproximadamente 0,5 céntimos por kilovatio hora.

Para el próximo año se prevé un incremento notable de electricidad procedente de instalaciones solares, eólicas y de biomasa, de 135 teravatios hora este año a 150 teravatios hora en 2014. Esto se debe principalmente al incremento de sistemas fotovoltaicos y de eólica mareomotriz, reportan los operadores. Descontando la caída de precios en el mercado mayorista, en 2014 se esperan costes proyectados de aproximadamente 19.100 millones de euros, lo que representa cerca de 5,0 céntimos por kilovatio hora en el canon renovable de 2014. De ellos, 2,4 céntimos por kilovatio hora corresponden a la fotovoltaica, 1,3 céntimos a la biomasa, 1,0 céntimos por kilovatio hora a la eólica, 0,3 céntimos a la eólica mareomotriz y menos de 0,1 céntimos a otras tecnologías renovables.

Los operadores no hacen referencia en su comunicado en qué manera repercutirá la bajada de los precios en el mercado energético sobre el suplemento a imputar al consumidor, así como tampoco sobre los privilegios de los que disfrutan los grandes consumidores industriales y su impacto sobre el monto del canon pronosticado. Las organizaciones defensoras del consumidor habían solicitado que la electricidad procedente de las "antiguas" instalaciones fotovoltaicas y de biomasa no fuera pagado a través del canon, sino por los presupuestos generales federales.

El canon no es indicador del precio de la transición energética

La federación de energías renovables BEE (Bundesverband Erneuerbare Energie) indica que "el canon no es desde hace tiempo un indicador del precio de la incorporación de energías renovables". Solo un 15 por ciento (0,15 céntimos por kilovatio hora) del canon establecido en 2014 se refiere al incremento de nuevas instalaciones. Según la asociación alemana de la industria solar BSW-Solar, un 0,08 ciento de ese porcentaje es atribuible a las nuevas instalaciones fotovoltaicas. "Según indicaciones del Ministerio de Medio Ambiente, los costes para asumir nuevas instalaciones fotovoltaicas se han reducido en cerca de un 85 por ciento desde 2010", indica la asociación solar.

"La mayor parte del incremento es debido al retroceso de los precios de electricidad en el mercado mayorista de la electricidad y a las exenciones a las grandes empresas con un 36 y 33 por ciento, respectivamente. De la caída de los precios de la electricidad en el mercado mayorista sacan provecho –y no como a menudo se ha tematizado– algunas empresas que compran directamente su electricidad a un precio más económico", dice BEE. Por el contrario, a la hora de calcular el canon de la EEG esto perjudica a las renovables. A mayor introducción de renovables cae el precio en el mercado, pero también sube el canon con el que pagarlas, por lo que desaparece el efecto de reducción de precio de la electricidad producido por las energías verdes. En la opinión de BEE, sería necesario un nuevo método de cálculo del canon, así como limitar los privilegios de los que la gran industria disfruta. En 2014 se prevé que cerca de 2.300 empresas se vean exentas de pagar el canon de las renovables, un número casi cuatro veces mayor que en 2011. La asociación BEE exige también que se introduzca a nivel europeo el comercio de emisiones, reivindicación que suscribe también BSW-Solar. "Las energías renovables no solamente conducen a un ahorro de miles de millones en importaciones de energía y costes en el cambio climático, sino que también reducen significativamente los costes del precio de la electricidad", afirma Carsten Körnig, gerente de la asociación. Körnig añade que, además, esos precios más bajos deberían trasladarse al consumidor y repartir en más hombros el coste de la transición energética.

Al igual que las asociaciones renovables, las organizaciones medioambientales advierten de una falsa lectura del aumento del canon renovable. "Que el debate del canon lleve conjunto el fomento de las renovables es cada vez más absurdo. El precio actual de la electricidad no refleja los costes reales de la generación actual", dice Hubert Weiger sobre el tema, presidente de la federación alemana para la conservación del medio ambiente BUND (Bund für Umwelt und Naturschutz Deutschland). Weiger advierte claramente contra una "completa abolición de las tarifas de inyección garantizadas", lo cual no resolverá el problema e impediría la descentralización energética en Alemania. BUND aboga también por que la reducción en el precio de la electricidad se traslade al consumidor: "Es injusto que un hogar particular tenga que subvencionar de nuevo en 2014 con casi 80 euros a la industria", dice Weiger sobre la política que permite que grandes consumidores se vean exentos de abonar en su factura de luz el canon renovable. BEE ha cifrado en 1,26 céntimos por kilovatio hora el sobrecoste que tendrá que pagar un hogar privado en 2014 por los privilegios que disfrutan los grandes consumidores, un incremento de 0,34 céntimos por kilovatio hora con respecto a este año.

Greenpeace Energy publicó el lunes un estudio sobre el provecho que sacan los operadores de centrales fósiles y nucleares del fomento a las renovables. Solo en 2012, las centrales convencionales aumentaron su beneficio en cerca de 775,4 millones gracias a la regulación de la EEG. Beneficio obtenido precisamente por la disminución del precio en el mercado mayorista de electricidad provocado por las renovables. "Los operadores de centrales convencionales, que han vendido su electricidad en el mercado a largo plazo a elevado precio y tienen la necesidad de suministrar a tiempo, han podido aumentar sus beneficios al no generar ellos mismos la electricidad pero sí comprarla barata en el mercado mayorista", indica el informe de Greenpeace.

Reforma a la vista y posiciones encontradas

El incremento del canon renovable ha causado diferentes reacciones en los grupos políticos. Mientras todavía está pendiente de formase una coalición de gobierno, lo que ya parece más que evidente es que en la próxima legislatura se acometerá una reforma de la EEG. "En vista del sobrecoste incremental, es evidente que ya no es suficiente con una corrección cosmética de la EEG (ley de energías renovables)", indicaron los portavoces de política económica y medioambiental de la unión conservadora CDU Joachim Pfeiffer y Marie-Luis Dött, partido liderado por Angela Merkel y que llevará la batuta en la próxima legislatura.

Los principales candidatos a socios de la coalición de gobierno por decirse esta semana, los socialistas del SPD, opinan que "el canon de la EEG no es un indicador sobre el coste de la transición energética, especialmente porque éste aumentó a pesar de unas tarifas de fomento más bajas. No solamente depende de los precios en el mercado mayorista, sino también por sobrecargar el canon con privilegios a la industria, que representan el 30 por ciento o 0,34 céntimos", explica Dirk Becker, portavoz de política energética del SPD. Su partido reclama una reducción del 25 por ciento del impuesto sobre la electricidad, es decir 0,5 céntimos, como medida inmediata para aliviar al consumidor. Están de acuerdo en que hay que retocar la ley EEG y encontrar un nuevo modelo de mercado, pero sin vulnerar sus principios fundamentales: preferencia de vertido, obligación de aceptación de la electricidad verde y tarifas de inyección.

Para Los Verdes, el candidato menos probable a formar gobierno con la CDU, la "reforma de la EEG por venir no debe malemplearse para frenar la incorporación de las renovables", indica el parlamentario Hans-Josef Fell. En su opinión, los consorcios energéticos deberían reducir sus precios y no utilizar el canon para justificar nuevas subidas en la luz. "Los muy inflados incrementos del precio de la luz de los últimos años pueden y deben corregirse, porque el precio de la luz ha subido 11,5 céntimos por kilovatio hora en la última década mientras el canon renovable solo lo ha hecho en 4,9 céntimos. Los consorcios energéticos deberían trasladar de una vez al consumidor esos beneficios excesivos de los últimos años", dice Fell. (Sandra Enkhardt)