Intersolar South America se estrena pequeña, pero contundente

Intersolar South America ha abierto sus puertas en Brasil. Con muchas ganas, pero todavía poco movimiento, la edición latinoamericana del exitoso concepto de evento solar Intersolar estrenó el 18 de septiembre su primera edición como feria en el pabellón amarillo del Expo Center Norte de Sao Paulo. Con una afluencia de público muy respetable en su primer día, los 64 expositores ­–según indica el catálogo- que presentan sus productos tuvieron oportunidad de llegar a un público brasileño deseoso de conocer un poco más de cerca la tecnología que está en boga en el país y sobre la que tantos buenos pronósticos circulan, entre ellos que con cara a 2050 habrá nada menos que 100 gigavatios de potencia fotovoltaica instalada. Es probable que se cumplan las expectativas de la organización de recibir 5.000 visitantes, no solo por la curiosidad que despierta la energía solar sino también por el incentivo de que la entrada a la feria es gratuita. Para los asiduos de las otras cuatro citas en los que los organizadores del certamen, la alemana Solar Promotions GmbH , convoca al sector solar internacional, el certamen está todavía a gran distancia de las ediciones de Alemania, Norteamérica, China e India, pero tiene potencial y "confiamos en el respaldo de la feria madre Intersolar Múnich", como indica el fabricante español de inversores Ingeteam, que ha elegido Intersolar South America para hacer su presentación oficial en el mercado brasileño. Es de destacar la gran ausencia de los fabricantes chinos, solamente representados por tres empresas, dos de ellas acudiendo desde sus filiales americanas, así como también la afluencia de fabricantes de equipamiento de producción.
Del gran potencial de Brasil y las puertas que recientemente ha abierto el gobierno a la tecnología solar con las subastas y la regulación de generación distribuida se habló largo y tendido en este primer día no solo en los pasillos de la feria, sino también en la jornada de conferencia, sin duda el plato fuerte de la edición latinoamericana de Intersolar y que mantuvo las salas de conferencias el primer día casi llenas. A diferencia con el pasado año, en esta ocasión no solamente se ha ampliado la duración de las conferencias de uno a tres días, sino también las perspectivas. Brasil, gran protagonista de esta primera jornada de Intersolar South America, permitió por primera vez este año la participación de la tecnología solar en las subastas de energía A-3 y A-5. En la primera de ellas, en la que las centrales se comprometen a estar operativas en 2016, acudieron nada menos que 2,79 gigavatios, a pesar de que el precio de la electricidad que se baraja es de 140 reales (60 dólares) por megavatio hora . Aunque evidentemente la incertidumbre es el precio, puesto que hay que competir con la eólica y los ciclos combinados, "hay posibilidades para la solar en la licitación A-3", dice con optimismo a pv magazine Ricardo Gonrini de Oliveira, superintendente de la Empresa de Pesquisas Energética (EPR), órgano dependiente del Ministerio de Energía de Brasil. Y motivo de júbilo también ha sido el anuncio del estado de Pernambuco, que ha convocado la “primera licitación solar de Brasil”, según indica Leonardo Raposo de Aguiar de Tecnometal, único fabricante de módulos fotovoltaicos hasta la fecha en Brasil. Las condiciones del primer bloque de 60 megavatios, de un total de 180 megavatios a subastar hasta 2016, se conocerán a finales de septiembre.
A pesar del "cambio de discurso del gobierno con lo que respecta a la solar" que indica a esta editorial el presidente del innstituto brasileño Ideal Mauro Passos, todavía quedan una serie de barreras por superar. Roberto Zilles, del Instituto de Energía y Ambiente de la Universidad de Sao Paulo señala que "no hay suficiente gente cualificada para instalar", lo que podría frenar los grandes planes de nueva instalación. En su opinión, "este es uno de los motivos por los que el mercado crece tan lentamente". Su instituto es uno de los pocos que otorgan la certificación Inmetro para comercializar módulos importados en el mercado brasileño. Zilles indica que desde el año pasado han certificado unos 200 modelos de módulos de unas dos decenas de empresas. Entre las compañías que han utilizado el laboratorio se encuentran Yingli, Canadian Solar, Kyocera y SolarWorld.
Aunque mayoritariamente se habló de Brasil en la primera jornada de Intersolar South America, también se trató sobre otros mercados globales, como China, y latinoamericanos como Argentina, Chile y Uruguay. Con respecto a Uruguay, Gustavo Weigel, de la consultora Clean Teach Capital, destacó que además de la tarifa del programa de energía solar lanzado por el gobierno el pasado mes de mayo, en este país existe "un marco impositivo muy favorable para la fotovoltaica, que hace que las tasas de retorno puedan ser atractivas". (Redacción)