China pone límites a Yingli, Trina, Suntech y Cía.

El Ministerio chino de Industria y Tecnología de la Información (MIIT) ha hecho pública una nueva regulación para los productores fotovoltaicos locales. Las condiciones marco publicadas el martes incluyen, entre otros, que los fabricantes ya no puedan meramente invertir en la ampliación de sus capacidades de producción. Las condiciones especificadas inciden principalmente en las condiciones de producción, protección medioambiental y gestión de la calidad, según se destila del documento del Ministerio. El gobierno chino también exige a los fabricantes que al menos un tres por ciento de su facturación anual, o al menos una suma de aproximadamente 1,22 millones de euros, se invierta anualmente en desarrollo tecnológico. También se especifican en la nueva normativa nuevos requisitos mínimos sobre las capacidades de producción de diversos productos, incluidos lingotes, células solares y productos de capa delgada. Los nuevos estándares entrarán en vigor en un plazo de treinta días tras su publicación, es decir, a mediados de octubre.
En la actualidad hay una sobrecapacidad de módulos fotovoltaicos en el mercado, a lo que ha influido en gran manera la ampliación de las capacidades de producción de los fabricantes chinos en los últimos anos. Paralelamente al exceso de capacidades productivas, en muchos mercados internacionales se ha desatado una guerra de precios, por lo que muchos fabricantes están vendiendo sus productos a precios más bajos que su coste. Como consecuencia de ello, muchos productores han registrado fuertes pérdidas en los últimos balances trimestrales. Una asociación liderada por el fabricante Solarworld presentó el pasado otoño demandas antidumping y antisubvención desleal contra los fabricantes chinos de productos fotovoltaicos cristalinos. Bruselas impuso a medidas de junio aranceles provisionales de importación a dichos productos, aunque entretanto se ha producido un acuerdo entre la Comisión Europea y China, que establece un precio mínimo del módulo chino de 56 céntimos de euro por vatio, así como un límite de volumen de importación. La Comisión Europea emitirá su dictamen final a finales de este año. (Wenjing Feng/Sandra Enkhardt)