Honduras se enfrenta a una revisión retroactiva de las tarifas a la solar

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Con alrededor de 511 MW de capacidad fotovoltaica instalada a finales de 2018, Honduras ha sido una historia de éxito para la energía solar latinoamericana. Esta la tecnología el responsable del 19% de la generación del país que suma 2.682,3 MW según las últimas estadísticas disponibles de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).

2015 fue una año decisivo para la solar en el país, y se instalaron 400 nuevos MW fotovoltaicos de los 455 MW totales en esa fecha bajo un esquema FIT lanzado dos años antes que incluía incentivos fiscales.

Desde entonces, sin embargo, el crecimiento de la energía solar ha sido limitado, destacando los 60 MW de nueva capacidad de generación del año pasado gracias a dos proyectos a gran escala, uno de ellos de 35 MW construido por la noruega Scatec Solar, y ambos desarrollados bajo el régimen FIT.

Entre los proyectos seleccionados para el programa de incentivos -los primeros 300 MW que entraran en servicio antes del 1 de agosto de 2015 recibieron una bonificación adicional- se encuentran una planta de más de 100 MW construida por Cohessa y Soposa en el departamento de Nacaome y la de 61 MW Aura Solar 2, desarrollada por Gauss Energía de México en el departamento de Choluteca. Esos proyectos se aseguraron una tarifa de alrededor de $0.18/kWh.

 

Modificaciones retroactivas

Sin embargo, a principios de octubre, el gobierno hondureño anunció que había llegado a un acuerdo con los bancos y el sector privado para reformar el sistema eléctrico, incluida la renegociación de los contratos adjudicados en el marco del plan de incentivos.

Las empresas nacionales afectadas han acordado reducir sus tarifas en 0,03 dólares por kilovatio hora, según informes de los medios de comunicación hondureños, pero se añade que los inversores internacionales se oponen firmemente a cualquier medida retroactiva.

 

Problemas financieros de la ENEE

La necesidad de revisar las tarifas parece haber sido impulsada por una crisis financiera en la ENEE.

A principios de 2017, pv magazine supo de problemas con los incentivos solares: el pago no se había hecho a todos los inversores fotovoltaicos elegibles, ya que la escala de los préstamos de la compañía eléctrica había afectado a la deuda nacional.

Según un informe reciente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la ENEE logró reducir su déficit fiscal desde el 1,8% del PIB de Honduras en 2013 al 1,3% en noviembre de 2018, al tiempo que reducía la escala de pérdidas de la red eléctrica del 30% en 2013 al 27,3% cuatro años después. “Estas ineficiencias reducen el espacio fiscal del gobierno para la inversión en otros sectores, ya que la ENEE requiere transferencias de capital sustanciales para asegurar un suministro estable de energía”, dijo el BID en su informe.

Y no son solo saldrán perjudicados los promotores solares, pues la compañía eléctrica anunció un aumento del 10% en los precios de la energía a principios del mes pasado.