La fotovoltaica en el mundo: IRENA

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Un europeo dirigirá la IRENA durante los próximos cuatro años. Francesco La Camera fue nombrado ayer director por los países miembros en la novena asamblea general del organismo multilateral de energías renovables.

La Camera es un administrador ambiental y negociador italiano que dirigió al equipo de su país en cuatro rondas de las convenciones de cambio climático de la COP de la ONU. También se ha desempeñado como Director General de Desarrollo Sostenible, Energía y Clima en el Ministerio de Medio Ambiente, Tierra y Mar de Italia y fue profesor de Economía del Medio Ambiente y del Territorio en la Universidad de Roma Tre.

La Camera reemplaza a Adnan Z. Amin, quien dirigió la IRENA durante ocho años y sirvió durante un periodo de definición de la organización. Amin fue el primer Director General permanente de la IRENA y lo vio crecer hasta alcanzar una “casi universalidad” en términos de membresía durante su administración.

Amin, que luchó contra un virus durante su discurso de ayer, pronunció un sincero discurso de despedida en la novena asamblea, en el que habló de los logros de la IRENA y de su creencia en el brillante futuro del sector de las energías renovables.

“La energía renovable puede cambiar el futuro”, dijo Amin. “Juntos, hemos logrado más de lo que se podría haber imaginado hace menos de una década.”

Amin habló de una serie de aspectos destacados durante su discurso, en forma de herramientas concretas para permitir la adopción de las energías renovables, incluyendo el Atlas Global de la IRENA, la metodología de Evaluación de la Disponibilidad de las Energías Renovables, y los informes de REmap. También se refirió a los informes que la IRENA había elaborado durante su mandato, incluidos los beneficios de las energías renovables: Measuring the Economics, Roadmap to 2050, and the Geopolitics of the Energy Transformation.

Uno de los impactos más profundos del trabajo de la IRENA durante su mandato, dijo Amin, fue cambiar la percepción de las energías renovables como “de alto costo, poco fiables y de futuro incierto”.

“El establecimiento de la IRENA interrumpió esta narrativa”, añadió. “Respaldados por datos y análisis exhaustivos, jugamos un papel importante en levantar una voz disidente, pero autoritaria, en el discurso energético global.”