“El futuro mercado mexicano del almacenamiento necesita flexibilidad”

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pv magazine: Señor Molinari, ¿qué escenario prevé para el desarrollo de soluciones de almacenamiento en el mercado solar y de las renovables en México?

Molinari: Actualmente se empieza a ver algo de almacenamiento en México. Se está desarrollando mucho el mercado fotovoltaico y, cuando esto ocurre, antes o después, llega también el almacenamiento.

La pregunta en este caso no es si los almacenamientos llegarán de forma masiva a este mercado, sino cuándo. ¿Puede hacer una previsión?

Mucho dependerá de las nuevas reglas que está preparando el gobierno mexicano. Por lo que pude entender en mis conversaciones con las autoridades locales, las están pensando de una manera correcta, o sea están pensando crear un mecanismo de mercado que no clasificará el almacenamiento como un activo de generación ni como un activo de distribución. Lo que es necesario es un mercado que beneficie la flexibilidad, o sea la velocidad de respuesta. Ningún proyecto de almacenamiento se basa sobre un único flujo de ingresos, porque es una herramienta muy flexible. Algunas características del almacenamiento se dejan muy difícilmente trasladar a términos puramente económicos. Le doy un ejemplo, este año realizamos un proyecto de almacenamiento para el arranque autónomo conectado a un proyecto de ciclo combinado. Bueno, un proyecto de almacenamiento solo para el arranque autónomo se justifica muy difícilmente en términos económicos. Sin embargo, si al sistema le permitimos hacer otras cosas, como por ejemplo la regulación de frecuencia, las cosas cambian de manera significativa. El almacenamiento utilizado en proyectos solares ayuda a incrementar el factor de capacidad de la planta, y un mercado con más flexibilidad permitiría una utilización más eficiente de estos recursos.

¿Hay en México los que generalmente en inglés se llaman los early adopters, o sea los que prueban una tecnología independientemente de su viabilidad económica?

En México empezamos a ver turbinas eólicas que necesitan la adopción de sistemas de almacenamiento para tener una producción de energía más confiable. No tengo detalles sobre la viabilidad de estos proyectos, pero estoy seguro de que muchos no tienen un grande beneficio económico. Se trata nada más de una cuestión de conformidad con la red.

¿Entonces usted en el medio plazo ve buenas oportunidades?

Yo creo que México se volverá un importante mercado para el almacenamiento en un par de años. En esta fase hay un gran entusiasmo, ya que la solar se está expandiendo, y cuando la nueva potencia que viene de las renovables comience a causar problemas a la red, mejor vistas serán las soluciones de almacenamiento. Hay que subrayar, sin embargo, que el mercado se desarrollará según la actual geografía de la red. Mucho dependerá de dónde esté ubicada esta nueva capacidad, y de cómo esté estructurada la red.

¿Qué soluciones de almacenamiento propone actualmente General Electric?

La empresa tiene una trayectoria particular en este segmento, en el que opera desde hace diez años. Al principio producíamos baterías, pero decidimos cerrar el negocio. Sin embargo, mantuvimos el equipo que se ocupaba de integración de sistemas, que sigue siendo nuestro punto fuerte. En particular, nos consideramos expertos en el conocimientos de las curvas de degradación y de las químicas. Además, somos muy selectivos con nuestros proveedores de baterías. Para cada sistema que instalamos y para cada nueva célula que calificamos tenemos un banco de pruebas. Creo que el elemento degradación, en el cual somos especialistas, será fundamental para la viabilidad de cualquier proyecto de almacenamiento. En general, no trabajamos con proveedores que venden los sistemas a precios muy bajos pero tienen una curva de degradación inaceptable.

 ¿Se trata mayormente de tecnologías a base de litio?

Sí, claramente. Pero como GE no olvidamos evaluar también otras tecnologías.

¿En qué otros mercados de América Latina podría encontrar oportunidades el almacenamiento?

Todos los mercados que tengan una fuerte penetración de solar y una red parcialmente congestionada necesitarán más almacenamiento. Pienso en algunas regiones del norte de Brasil, por ejemplo. En Chile también veo muchas oportunidades en el norte del país, donde se concentra el sector minero. Creo que México, Brasil y Chile serán a medio-corto plazo los mercados con más oportunidades. América Latina, sin embargo sigue siendo una realidad muy fragmentada y cada mercado necesita un enfoque particular.