La fotovoltaica en el mundo: Bélgica y Países Bajos

El Ministro de energía de la región flamenca de Flandes, Bart Tommelein, ha anunciado que ha aumentado en un tercio los objetivos de producción de energía eólica y fotovoltaica para cubrir 556 MW de producción prevista por una planta de biomasa ubicada en Langerlo cuyos propietarios se han declarado en bancarrota.

Tommelein dijo que para alcanzar la meta de producción energética proveniente de fuentes renovables fijada para 2020 en la región se necesita 1,418 GWh adicional que se suplirá con energía solar y eólica. La producción que falta representa un 5 % de la potencia total que debe alcanzar la región para cumplir los objetivos de la UE, que suponen 25,074 GWh de energía renovable en 2020. En 2016, el gobierno de Flandes fijó un objetivo para la solar de 2,670 GWh para 2020 que se ha aumentado a 3,544 GWh.

Además, el ministro ha modificado la duración del apoyo para proyectos de tamaño medio sin modificar la cuantía de dicho apoyo. En el caso de sistemas fotovoltaicos de más de 10 kW, el apoyo son certificados verdes transables: entre 65 y 67 € el MWh para sistemas de entre 10 kW y 750 kW.

En Países Bajos, el gobierno anunció ayer que cerrará todas las plantas de carbón para 2030. Gerard Wynn, analista del Instituto de análisis Energético, Económico y Financiero (IEEFA), afirmó que la noticia de la nueva legislación habrá sentado como una bofetada para Engie, RWE y Uniper, que realizaron grandes inversiones en las tres plantas que se inauguraron en el país en 2015, las más recientes de toda Europa.

Wynn añadió que el anuncio de esta legislación pone de manifiesto el riesgo asociado a invertir en plantas de carbón en Europa ahora que los Países Bajos se une al grupo de naciones europeas que está dejando de lado este tipo de generación energética y volcándose en la producción de energía limpia.

La nueva directiva prevé la aprobación de un objetivo vinculante para eliminar las emisiones de carbono en 2030 y la reducción de los límites permitidos en las emisiones de mercurio, dióxido de nitrógeno y dióxido de azufre que se aplicarán a estas centrales partir de 2021.