Científicos británicos desarrollan una herramienta para predecir la rentabilidad del almacenamiento de energía

Una nueva herramienta desarrollada por investigadores del Imperial College de Londres basada en los datos actuales de capacidad instalada acumulada, costes actuales e inversiones futuras, puede predecir los costes futuros de energía de las tecnologías de almacenamiento de electricidad para aplicaciones portátiles, de transporte y estacionarias bajo diferentes escenarios.

Algunos de los hallazgos clave del estudio publicado en la revista Nature Energy son que los coches eléctricos podrían potencialmente competir con la gasolina ya en 2022, y que el almacenamiento de baterías solares podría llegar a ser competitivo en la década que concluye en 2030.

“Con esta herramienta de análisis podemos cuantificar cuándo el almacenamiento de energía se convierte en competitivo e identificar dónde invertir para hacer que eso suceda, minimizando así la incertidumbre de los inversores y de la política”, dijo el coordinador del proyecto, Oliver Schmidt.

En la construcción de la herramienta, el equipo reunió datos sobre la capacidad instalada y el precio de varias tecnologías actuales de almacenamiento de energía a lo largo un determinado período para ver cómo caen los costes a medida que aumenta la capacidad instalada.