El resultado de las elecciones alemanas crea expectativas en el sector solar

La canciller alemana del partido Unión Democrática Cristiana (CDU) obtuvo una rotunda victoria en las elecciones generales del pasado domingo. El impresionante 45,5 por ciento de los votos alcanzados significa el mejor resultado de la unión conservadora desde 1990, pero se queda a corta distancia de permitirle gobernar en solitario.
Aunque la mayoría de los pronósticos indican que se formará una gran coalición de gobierno con el partido socialdemócrata SPD, que obtuvo el 25,7 por ciento de los votos, otra alternativa, aunque poco probable, es que se creara una coalición con el partido de Los Verdes, al que muchos observadores consideran el único partido consecuente con el desarrollo de las energías renovables.
No obstante, fue Merkel quien abrazó la "transición energética" tras la tragedia nuclear de Fukushima en Japón y decretó adelantar el completo abandono de la nuclear al año 2026 en vez de la anterior fecha prevista de 2036.
El Partido Liberal Democrático (FDP), que hasta ahora había sido socio minoritario de la CDU en la anterior legislatura, no logró reunir el cinco por ciento de los votos necesarios para formar parte del Parlamento o Bundestag. Para los defensores de las renovables, el FDP defendía abiertamente los intereses de las grandes empresas y los consorcios energéticos. "Las posiciones extremas del FDP contra la transición energética y la ley de energías renovables EEG han desengañado al importante sector de empresas renovables de mediano tamaño. Como resultado, la protección del clima y la política energética puede llevarse a cabo ahora durante cuatro años sin el FDP", afirma en un comunicado la Federación alemana de Energías Renovables BEE. El FDP había insistido en repetidas ocasiones en la necesidad de implantar una moratoria renovable.
BEE también expresó el temor a que una coalición con el SPD pudiera significar un renovado apoyo al carbón, así como que ni CDU ni SPD hubieran demostrado un serio apoyo a las bases de la protección climática y el movimiento renovable, y a que tampoco hubieran manifestado el deseo de seguir desarrollando a futuro políticas económicas y medioambientales. Sin embargo, en opinión de BEE, una coalición con Los Verdes podría aportar una nueva dinámica a la política energética de la CDU "y activar un desarrollo exitoso de la transición energética", haciendo hincapié en que la transición energética significa una política económica sostenible: empleo para las pequeñas y medianas empresas, desarrollo tecnológico en el sector de crucial importancia en el futuro y un impulso económico regional en las ciudades y comunidades.
Carsten Körnig, director de la Asociación de la Industria Solar alemana BSW, afirma que "existe un gran consenso entre la población a favor de la transición energética. Tras las elecciones, la política energética necesita estar mejor alineada con los objetivos de la transición energética. Una moratoria de la transición o un recorte temerario de los incentivos están ahora fuera del tapete. Alemania necesita ahora un desarrollo más potente y prioritario de las energías renovables. Una amplia coalición entre las energías solar, eólica y biomasa y otras tecnologías renovables y de eficiencia energética podría cubrir hasta el 50 por ciento de la demanda eléctrica en 2020 sin un incremento significativo adicional de costes y asegurar el suministro en Alemania a largo plazo. Ese curso esencial se debe establecer en esta legislatura". Körnig añadió que la asociación estaría dispuesta a apoyar al nuevo gobierno con asesoramiento y asistencia.
Según el periodista y autor alemán Franz Alt, la CDU y su partido filial bávaro CSU "aceptaron con desganas el abandono de la energía nuclear. A cierta parte de la Unión le gustaría ver una ampliación de las centrales nucleares. No son realmente serios sobre la transición energética". Y sobre la SPD, Alt argumenta que "gran parte de la SPD todavía apoya a la vieja industria del carbón. Muchos en la SPD preferirían una transición al carbón que la transición a las energías renovables".
Mientras que muchos esperan que se forme una coalición CDU-Los Verdes, dicha asociación es poco realista. Los líderes del partido verde no han descartado entablar conversaciones con la CDU, pero han expresado su escepticismo sobre las posibilidades de que se pueda formar coalición, aludiendo a las muchas posiciones encontradas que las dos formaciones políticas mantienen sobre muchos temas.
Lo cierto es que, ideológicamente, Los Verdes y la CDU se encuentran muy alejados. En declaraciones a la cadena de televisión pública ARD, la copresidenta de Los Verdes Renate Künast indicó el lunes que si Merkel invita al partido a discutir una posible coalición "nos sentaremos y hablaremos", añadiendo que ella no se podía imaginar cómo ambas partes podrían llegar a un consenso. La vicepresidenta del partido, Bärbel Höhn, se hizo eco del mismo sentimiento ante la cadena televisiva ZDF: "No podemos rechazar una discusión, pero no veo una opción viable". Además, la CSU ha rechazado rotundamente una coalición CDU/CSU con Los Verdes.
Los Verdes, que sufrieron una caída del 2,3 por ciento alcanzando en estos comicios el 8,4 por ciento de los votos, han estado tambaleando desde que un viejo escándalo de pedofilia ensombreciera la campaña electoral. El colíder y exministro de Medio Ambiente Jürgen Trittin admitió que se habían cometido "errores" en el apoyo del partido a grupos de pedófilos en los primeros años de la década de los 80 que pedían la despenalización de las relaciones sexuales con menores, una posición de la que el partido se distanció hace ya mucho tiempo. Sin embargo, la involucración de Trittin en el partido en aquella época junto a otras posiciones de campaña más reciente ha restado votos a Los Verdes. Las propuestas de aumentar los impuestos y establecer un día vegetariano parecen haber afectado seriamente las perspectivas del partido. Algunos líderes verdes, incluyendo el parlamentario europeo Werner Schulz, culpan a Trittin del retroceso en la cuota de votos del partido.
A pesar de los obstáculos, la vicepresidenta de la CDU Julia Klöckner dijo a la revista alemana Focus que una coalición CDU-Los Verdes sería una alternativa viable. "Tenemos que ver exactamente hasta qué punto Los Verdes están dispuestos a ir. Personalmente, yo no descartaría nada de momento".
La industria solar alemana queda en compás de espera hasta ver qué dirección toma el nuevo gobierno liderado por Merkel respecto a las energías renovables. Si bien mucho dependerá del socio de coalición con el que llegue a formar gobierno, no sería la primera vez que Merkel se desmarca de su propio partido adoptando posiciones más izquierdistas, entre las que se incluye la anunciada transición energética del país.
Sin embargo, una reforma de la ley de energías renovables alemana EEG, que ha repercutido en un mayor coste energético para el consumidor, se espera que se produzca al margen de con qué formación política se llegue a formar gobierno. Entre los temas más urgentes que deberá encarar el nuevo gobierno se encuentran:
· El futuro de la tarifa de inyección, la cual ha mantenido elevados los precios de la electricidad para el consumidor a pesar de la caída de los precios en el mercado mayorista (a consecuencia del exceso de energía procedente de fuentes renovables)
· La exención de las empresas de consumo energético intensivo como fábricas de acero y fundiciones de aluminio del pago de la cuota EEG con la que se pagan las renovables
· Las muy necesarias inversiones para mejoras de infraestructura energética para acoger en la red la enorme cantidad de electricidad renovable, incluyendo la ampliación de las redes y la creación de sistemas de almacenamiento para la electricidad solar y eólica.
El ministro de Medio Ambiente Peter Altmaier, que ha intentado sin éxito modificar la ley renovable EEG, ha dicho que es inaceptable que los consumidores de electricidad deban continuar llevando la peor parte del coste de las energías renovables. Altmaier ha cifrado en un billón de euros (1,35 billones de dólares) el coste de la transición energética.
En declaraciones a Focus, el presidente de Solarworld, Frank Asbek, dijo que no ve "como constructiva una continuación de la política de la CDU. Creo que los planes del ministro de Medio Ambiente Altmaier para modificar la ley de renovables y su futuro desarrollo son muy sensibles. Ciertamente no vendría nada mal que el SPD o incluso Los Verdes ayudaran a ampliar esa política". Asbeck expresó, no obstante, poca simpatía por el FDP. "Siempre es triste cuando un partido elegido democráticamente se ve obligado a renunciar al Parlamento. Pero el FDP ha mostrado gran intransigencia y en muchas ocasiones ser muy poco fiable con respecto a la reforma de la ley de energías renovables". (Edgar Meza)