Nuevo concepto de baterías de flujo para instalaciones solares y eólicas

Investigadores del Instituto de Tecnología Massachusetts (MIT) han desarrollado una nueva batería de flujo basada en bromo e hidrógeno que no requieren membranas para generar y gestionar la electricidad. En su lugar, para separar entre sí los electrolitos los científicos emplean el llamado "flujo laminar". Con ello, los diferentes líquidos no se mezclan entre sí, sino que fluyen paralelos, separándolos y evitando con ello las costosas membranas utilizadas en otras baterías electroquímicas. No obstante, los investigadores indican que podría producirse un "muy pequeño intercambio" de cargas entre los fluidos.

En un prototipo del tamaño de la palma de una mano, el equipo del MIT ha logrado una densidad de energía de 0,795 vatios por centímetro cuadrado, un valor superior al alcanzado por muchas baterías de iones de litio, según indican los científicos. Con su desarrollo, el MIT pretende hacer las baterías de flujo más baratas y duraderas, y creen que su sistema "puede ser un salto cuántico en la tecnología de almacenamiento de energía".

Aunque existen otras iniciativas de investigación relacionadas también con el desarrollo de baterías de flujo sin membranas, la propuesta del MIT supera a otros enfoques en términos de rendimiento. Además, los investigadores esperan también estar en la vanguardia en cuanto a precio se refiere. Según su estimación, el coste de almacenamiento de energía solar y eólica podría reducirse a cerca de 75 euros por kilovatio hora de capacidad de almacenamiento. (Mirco Sieg)