Chile abrirá licitación para centro de predicción de energías renovables

La interconexión de los dos grandes sistemas eléctricos del país y la configuración de un solo operador nacional plantean nuevos retos para el gobierno chileno. Uno de ellos es la predicción y control de las energías intermitentes como son la solar y la eólica, tecnologías que acapararon la última licitación de energía y que rebajaron a mínimos históricos el precio de la electricidad.
Por ello, el Ministerio de Energía comunicó ayer que se abriría una licitación para la contratación de una empresa especializada que facilitara las tareas del nuevo operador del sistema nacional. Este último entrará en funciones en enero de 2017.
En una jornada técnica, con participación de los actuales operadores de los sistemas eléctricos, la Comisión Nacional de Energía y representantes del sector, se acordó la contratación de una empresa para efectuar las predicciones del parque renovable a fin de facilitar las tareas de control del operador de la red para integrar la energía procedente de fuentes limpias intermitentes en la red eléctrica.
La iniciativa es fruto de la cooperación que mantiene el Ministerio de Energía con la agencia alemana de cooperación (GIZ) y el Ministerio de Medio Ambiente alemán (BMUB). Con ello se pretende disminuir el riesgo y facilitar el despacho de la energía “de bajo costo” producida por las renovables. La intención es no desaprovechar ningún kilovatio hora que se pueda producir con estas fuentes.
“Mejorar la calidad y la disponibilidad de los pronósticos de generación de las fuentes no convencionales, como las solares y las eólicas, redundará en una operación cada vez más segura y económica para el sistema eléctrico en su conjunto. Por ejemplo, si sabemos con cierta certeza que durante las próximas horas o en los próximos días tendremos generación eólica reducida, dispondremos el despacho de las unidades generadoras más eficientes para atender la demanda de energía proyectada”, indicó al medio chileno Electricidad el actual director técnico ejecutivo del centro de despacho del Sistema Interconectado Central (SIC). Éste es el proveedor de energía de la gran mayoría de la población chilena y con la interconexión al Sistema Interconectado al Norte Grande (SING), recientemente regulada por la Ley de Transmisión Eléctrica, está previsto que suministre también a sus clientes la electricidad solar a bajo precio producida en el desierto.
Además de cumplir las características contenidas en la Norma Técnica de Seguridad y Calidad de Servicio, a las empresas licitantes se les exigirá aspectos adicionales para tener una información más actualizada de la operación de las centrales, así como también imágenes satelitales para pronósticos de producción fotovoltaica o la agrupación de zonas donde confluyen un gran número de plantas.
Esto podría poner fin a los números cuellos de botella que se producen en nodos de conexión donde las renovables no están teniendo posibilidad de inyectar su energía a la red. Encabezados por Enel Green Power (EGP), las empresas renovables con intereses en el conflictivo punto de conexión Diego de Almagro han interpuesto una reclamación ante el Panel de Expertos (órgano mediador estatal) contra el operador del SIC. Reclaman que el encargado de la gestión del sistema está programando una sobregeneración de la central termoeléctrica Guacolda, propiedad de AES Gener, lo cual estaría impidiendo la inyección a red de energía de sus centrales solares y, por tanto, afectando a la rentabilidad de las inversiones. Además de EGP, entre los afectados se encuentran SunEdison, Acciona, y First Solar.
Un sistema de pronóstico será fundamental para evitar tales situaciones y la gestión eficiente de las energías renovables, de manera que se pueda interactuar con otras instalaciones del sector eléctrico y en el uso que se le dará al sistema de transmisión. Éste todavía adolece de la falta de interconexión, que está prevista para el finales de 2017.
“Las predicciones de Energías Renovables no Convencionales constituyen una de las herramientas más eficientes para gestionar la variabilidad y reducir los costos de operación del sistema, ya que reducen la necesidad de recursos más costosos, como por ejemplo, reservas operativas”, indica Daniel Salazar, director técnico del centro de despacho del SING.
Según un informe de los operadores de sistema datado en junio, los proyectos solares a incorporar en la matriz en 2020 que se encuentran actualmente en construcción y los que disponen de contrato de suministro resultantes de licitaciones suman 1.119 megavatios. Los operadores de las redes estiman que en 2035 la potencia solar será de 8 gigavatios en el futuro sistema nacional.
Estas discrepan considerablemente con las que presenta el Centro Nacional para la Innovación y Fomento de las Energías Sustentables (Cifes). En su reporte de julio cuantifica en 1.676 los megavatios fotovoltaicos en construcción, en 12 gigavatios los que ya cuentan con autorización medioambiental para su construcción y otros 5 gigavatios que estarían en calificación. (María Sarado)
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