Medición neta en América Latina

Cada vez son más los países latinoamericanos que adoptan normativas de medición neta o las modifican para impulsar las instalaciones de energías renovables, principalmente fotovoltaicas, de generación distribuida. En el último año y medio se han producido notables avances en esta materia y aunque el mercado es todavía incipiente en conjunto, con excepción de México que superó los 100 megavatios en medición neta el año pasado, las tornas pueden cambiar rápido. Y es que cada vez hay una mayor voluntad de los gobiernos por introducir marcos normativos que favorezcan el desarrollo del net metering.
Tal vez el mayor avance se haya producido en Brasil, en donde se introdujeron varios cambios normativos en el último año y medio a nivel nacional y regional. La mayor parte de los estados brasileños han introducido una exención de impuesto sobre cierculación y mercancías (ICMS) para instalaciones de medición neta, el cual beneficia notablemente a la fotovoltaica. Pero el mayor impulso se ha producido a nivel nacional. Los cambios entraron en vigor en marzo de este año. Incluyen distintos niveles, como mayores opciones para la medición neta “remota”, una ampliación de la potencia máxima de los sistemas a cinco megavatios y un aumento del plazo en el que se pueden intercambiar los créditos a 36 meses.
Con ello, a finales de junio había cerca de 4.000 instalaciones fotovoltaicas de medición neta con una potencia que sumaban más de 30 megavatios. En octubre del año pasado eran 1.000 las instalaciones fotovoltaicas en este segmento en Brasil.
A este ritmo, Brasil pronto podrá alcanzar a México, en donde el año pasado se instalaron más de 50 megavatios en sistemas fotovoltaicos de medición neta. En el país azteca está en vigor la normativa de net metering desde 2007 y a finales del año pasado ya había 114 megavatios en sistemas fotovoltaicos bajo el esquema, de los cuales 73,5 megavatios eran instalaciones residenciales. Para este año, la Comisión Reguladora de Energía apunta a que se podrían sumar 87,8 nuevo megavatios en medición neta. El esquema permite la instalación de sistemas de hasta 500 kilovatios.
En el marco de la compleja reforma energética, se prevén modificaciones en la normativa de medición neta en México. No obstante, el sector se muestras confiado en que los cambios sean positivos.
Pero el crecimiento en el segmento no es solo notable en estos dos relevantes mercados. Otros países latinoamericanos también han reportando resultados positivos en este ámbito en el último año. Un mercado en el que florecen las instalaciones solares de medición neta es República Dominicana, en donde, al igual que en Panamá, los precios de la electricidad son altos. En mayo, se alcazaban los 25 megavatios en instalaciones acogidas al programa de medición neta para sistemas de energías renovables. En concreto, eran 1.157 los sistemas bajo el esquema, que permite instalaciones de hasta un megavatio de potencia.
En Panamá, se superaba en abril la marca de las 100 instalaciones fotovoltaicas de medición neta. Estos sistemas sumaban más de siete megavatios de potencia. Además, recientemente se modificó la normativa y se eliminó el techo de 500 kilovatios para las instalaciones. Según indicaba en abril la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ASEP), se planteó la modificación de la norma de autoconsumo por el "alto interés demostrado por clientes y empresas dedicadas a la instalación de paneles solares".
En conjunto, el crecimiento de las pequeñas y medianas instalaciones fotovoltaicas es notable en la región centroamericana, en donde casi todos los países que cuentan con normas específicas para este segmento. En El Salvador, uno de los países en donde todavía no se ha introducido un esquema específico de medición neta se realizan no obstante numerosas instalaciones de autoconsumo, en especial en el segmento comercial. Además, recientemente se abrió una licitación para instalaciones residenciales de autoconsumo con un cupo de un megavatio.
Y mientras en El Salvador se está a la espera de una normativa para el segmento, en Costa Rica concluía en abril pasado el desarrollo de la normativa de medición neta. No obstante, el nuevo marco, que fue celebrado por el sector, todavía no parece que todavía no ha resultado en un gran crecimiento de este mercado.
También en Perú se introdujo el año pasado un marco normativo para favorecer las instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo, no obstante este mercado todavía no ha despegado. En Suramérica, las normativas para favorecer el autoconsumo han ido por detrás que en el resto de la región. No obstante, en Uruguay se introdujo en 2010 un esquema de microgeneración en el marco del cual ya se han realizado varios megavatios fotovoltaicos.
A la espera de un marco favorable se encuentran pesos pesados en la región: Colombia y Argentina. Ninguno de los dos países cuenta con un marco nacional de medición neta, aunque en varias provincias argentinas sí que existen normativas regionales en este ámbito que han permitido el avance del mercado.
Y Chile, el líder en potencia fotovoltaica de la región con 1,3 gigavatios instalados, cuenta con una normativa de net billing que el sector se ha propuesto que se convierta en una norma de net metering. A la espera de que la norma sea modificada y sea más favorable para el desarrollo de las instalaciones fotovoltaicas, están muchos chilenos que también podrían beneficiarse de la solar, más cerca del punto de consumo. (Blanca Díaz López)