Indignación en el sector portugués

El sector solar portugués ha criticado con dureza la decisión del gobierno de recortar fuertemente las tarifas para las nuevas instalaciones de microproducción y minigeneración. El vicepresidente de la Asociación Portuguesa de la Industria Solar (Apisolar) Joao Carvalho ha remitido una carta al director general de la Dirección General de Energía y Geoelogía (DGEG) Pedro Cabral en la que clama que las órdenes relativas a las nuevas tarifas publicadas la semana pasada, "en especial la que se refiere a las unidades de microproducción revelan un tratamiento políticamente ligero e irresponsable al que la DGEG y su tutela han sometido al sector". Apisolar ha manifestado su "indignación" por el contenido de las órdenes. Según estas, a las nuevas instalaciones de microgeneración se les aplicará una tarifa de 66 euros el megavatio hora los primeros ocho años y 145 euros el megavatio hora los siete años posteriores frente a una tarifa este año de 196 euros el megavatio hora los primeros ocho años y 165 euros los siete años siguientes. El vicepresidente de Apisolar pone de relieve que las tarifas no experimentarán ningún incremento en los primeros ocho años y denuncia que los productores de este segmento han de pagar para inscribirse en el registro de microproducción y abonar el IVA de los equipos. Asimismo, Carvalho considera que es inaceptable que a las instalaciones fotovoltaicas de micoproducción y miniproducción se le aplique, como es el caso, una tarifa mucho más baja que a otras tecnologías como la eólica, la minihidráulica, y especialmente, que les corresponda una tarifa inferior a la de la cogeneración no renovable.

La Asociación Portuguesa de Empresas del Sector Fotovoltaico (Apesf) también se ha sumado a las críticas. "Las nuevas tarifas amenazan con condenar al sector fotovoltaico a la inactividad en 2014 con una decisión claramente discriminatoria para la tecnología fotovoltaica", reza un comunicado publicado en la web de la organización. Apesf recuerda que no pide una tarifa bonificada pero unas "condiciones y legislaciones que regulen el sector".

Ambas asociaciones han vuelto a reclamar la introducción de un marco normativo para el autoconsumo, algo que el gobierno portugués lleva tiempo retrasando, a pesar de que ha sido planteado por el sector en repetidas ocasiones. "Esperamos, desde mediados de 2012, la publicación de un decreto ley que regule la instalación de microunidades de autoconsumo" ha manifestado Apisolar en un comunicado. Por su parte, Apesf ha señalado que la bajada de las tarifas "solo tendrá sentido en caso de que se esté preparando un decreto ley, flexible y favorable para el sector, que regule las instalaciones de autoconsumo". (Blanca Díaz)